Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea dará más margen fiscal a los países de la Unión Europea para el gasto público en medidas sobre energía, aunque estos no podrán utilizarlo para ayudas que favorezcan el uso de combustibles fósiles, como reducciones de impuestos generalizadas a estos hidrocarburos.
El Ejecutivo comunitario ha atendido las sugerencias de Italia y España y flexibilizado las reglas para permitir que los Estados gasten hasta un 0,6 % de su PIB en medidas energéticas hasta 2028, con un máximo del 0,3 % del PIB anual, sin que esto compute en el cálculo a efectos de las reglas fiscales.
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, explicó este miércoles en una rueda de prensa que esa flexibilidad podrá aplicarse a medidas adoptadas desde febrero de 2026, cuando comenzó la guerra de Irán, siempre que estas «ayuden a reducir la dependencia de los combustibles fósiles».
Esto incluiría inversiones en grandes proyectos, como el despliegue de redes energéticas o de energías renovables, así como subsidios para que hogares y empresas se desprendan de los combustibles fósiles.
Entre ellos están las ayudas a la compra de vehículos eléctricos, para sustituir sistemas de calefacción con gasóil o gas por bombas de calor, para instalaciones de energía solar, baterías o mejoras de la eficiencia energética, según explicó el comisario.










