San Antonio Spurs, que buscará su sexto anillo en menos de tres décadas, y New York Knicks, que procurará consagrarse por primera vez desde 1973, se medirán a partir de este miércoles en la final de la NBA. El primer encuentro se disputará en el Frost Bank Center de San Antonio desde las 21.30 y podrá verse a través de la plataforma Amazon Prime Video, al igual que el resto de los encuentros de esta serie.Estos equipos ya se enfrentaron en una final, la de 1999, en la que los Spurs, dirigidos por Gregg Popovich y liderados por Tim Duncan y David Robinson, se impusieron 4-1. Aquel fue el primer título en la historia de los texanos, que, ya con Emanuel Ginóbili en su dotación, repitieron esa conquista en 2003, 2005, 2007 y 2014. Para los Knicks, aquella derrota fue el comienzo de un período sumamente adverso: les tomó 27 años volver a una final, en la que buscarán su tercer título luego de los que lograron en 1970 y 1973.Después del retiro de Ginóbili, Duncan y Tony Parker, San Antonio comenzó una ardua reconstrucción que se vio favorecida por un guiño del azar, que le permitió elegir primero en el Draft de 2023 y quedarse con Victor Wembanyama. Pero no solo eso. Alrededor del gigante pivot francés (2,24 metros), construyó un equipo dando respaldo a un grupo de jóvenes que venía desarrollando, como Julian Champagnie, Devin Vassell y Keldon Johnson, a los que luego se sumaron Stephon Castle (elegido en el cuarto lugar del Draft de 2024) y Dylan Harper (segundo en la selección de 2025).Así, un conjunto que había terminado penúltimo en la Conferencia Oeste en la temporada 2023/24 y antepenúltimo en la 2024/25 fue segundo en esta campaña, con una marca de 62 triunfos y 20 caídas, y en los playoffs dejó en el camino a Portland Trail Blazers (4-1), a Minnesota Timberwolves (4-2) y al vigente campeón, Oklahoma City Thunder (4-3). Ello permitirá que Wembanyama dispute su primera final con solo 22 años.“Ganar el Larry O'Brien (trofeo de campeón de la NBA) es un sueño de la infancia y tener una posibilidad tangible de conseguirlo es una oportunidad única en la vida. Es casi como el sentido de mi vida”, afirmó el pivot, quien en la fase regular promedió 25 puntos, 11,5 rebotes, 3,1 asistencias y 3,1 bloqueos, y mantuvo registros similares en los playoffs (23,2 puntos, 10,8 rebotes, 2,7 asistencias y 3,5 bloqueos).En el equipo que entrena Mitch Johnson, reemplazante del histórico Gregg Popovich (como conductor interino desde noviembre de 2024 y confirmado en el puesto en mayo de 2025), Wembanyama fue muy bien acompañado este año por Stephon Castle (16,7 puntos, 7,4 asistencias y 5,3 rebotes), De'Aaron Fox (18,6 puntos, 6,2 asistencias y 3,8 rebotes) y Devin Vassell (13,9 puntos, 4 rebotes y 2,5 asistencias).Para New York Knicks, el camino hasta esta instancia decisiva ha sido tan largo como doloroso. Después de aquella final perdida con San Antonio en 1999, solo accedió a los playoffs en 11 de las 27 temporadas siguientes. El año pasado cayó en la final de la Conferencia Este ante Indiana Pacers. Este año, el primero con Mike Brown como entrenador principal, el equipo neoyorquino terminó tercero en el Este, con un récord de 53 victorias y 29 derrotas, detrás de Detroit Pistons y Boston Celtics. En los playoffs, eliminó en la primera ronda a Atlanta Hawks (4-2) y luego barrió a Philadelphia 76ers y Cleveland Cavaliers.Si San Antonio deposita sus mayores expectativas en Wembanyama, Nueva York lo hace en Jalen Brunson, un brillante armador de juego y un anotador voraz, que, a diferencia del francés, pasó sus primeros años en la principal liga del mundo desempeñando un rol secundario. Seleccionado por Dallas Mavericks en la segunda ronda del Draft de 2018, recién en su cuarta temporada comenzó a consolidarse como titular.La decisión de los Knicks de incorporarlo en 2022 con un contrato de cuatro años y a cambio de 104 millones de dólares (luego de que Dallas lo dejara libre) generó críticas. Pero el base las silenció con sus grandes actuaciones. Este año promedió 26 puntos, 3,3 rebotes y 6,8 asistencias por partido en la fase regular, muy bien respaldado por Karl-Anthony Towns (21,1 puntos y 11,9 rebotes), Josh Hart (12 puntos, 7,4 rebotes y 4,8 asistencias) y OG Anunoby (16,7 puntos y 5,2 rebotes).Más allá del resultado de esta serie, el jugador de 29 años, formado en la Universidad de Villanova, anotará su nombre en los libros de historia de la NBA, ya que él y su progenitor, Rick Brunson, serán la primera dupla de padre e hijo en la historia de la NBA que disputan una final para la misma franquicia. El mayor de la familia, que hoy es asistente de Mike Brown, disputó la serie decisiva ante San Antonio en 1999.El duelo que este miércoles abrirá la final en el Frost Bank Center será el cuarto entre estos dos equipos esta temporada. El primero fue en la final de la NBA Cup: los Knicks se impusieron 124-113 el 16 de diciembre en el T-Mobile Arena de Las Vegas. Quince días después, en San Antonio, lo locales triunfaron 134-132. El 1 de marzo, en el Madison Square Garden, New York ganó 114-89. Ahora comenzará otra historia.