No son pocos los guiños al pasado que rodean estas Finales de la NBA de ensueño entre los San Antonio Spurs y los New York Knicks, que arrancan este miércoles en Estados Unidos, madrugada del jueves en España (02.30 horas, Prime Video). La última vez que los neoyorquinos tuvieron el título a tiro, en 1999, cayeron a manos de los texanos, que estrenaron a las puertas del siglo XXI su palmarés en la competición. Ha llovido mucho desde entonces, y la gran cita del calendario reúne en 2026 a dos grandes aficiones con sed de victoria: la sequía en El Álamo es de 12 años tras haber amasado cinco títulos bajo la batuta de Gregg Popovich, apenas una gota de agua comparada con los 53 años de travesía por el desierto en la Gran Manzana.De sus títulos en 1970 y 1973, los Knicks pueden extraer la lección más valiosa de todas: ningún equipo es imbatible, ningún rival infranqueable, ningún reto imposible. Por aquel entonces, consiguieron tumbar a Wilt Chamberlain, el jugador más imponente jamás visto y el hombre de todos los récords en la NBA, recordado hoy todavía por ser el único capaz de anotar 100 puntos en un solo partido. Ahora tienen enfrente al auténtico heredero del pívot mitológico, la combinación de físico, mente y talento más sorprendente que se recuerda y acaparador absoluto de todos los focos en la gran final, el francés Victor Wembanyama.“Imagina a un jugador tan alto y buen tirador como Porzingis, que defiende como Gobert y ataca la canasta como Antetokounmpo, capaz de manejar el balón como Durant”, le describía su compatriota Nico Batum a las puertas del draft de 2023. Tres años después, ya nadie duda de todo el bombo y platillo que acompañó el aterrizaje del ‘alienígena’ como número uno de aquel evento. Todo lo contrario. Nadie sabe a ciencia cierta dónde estará el techo de ‘Wemby’, de 2,24 metros de estatura. Por ahondar en la comparativa: solo Chamberlain había logrado un partido de más de 40 puntos y 20 rebotes en unas finales de conferencia, hasta que el chaval hizo lo propio hace dos semanas en el día de su estreno en la rondaEl pívot de 22 años, en sus primeros playoffs, promedia 23 puntos, 11 rebotes, tres asistencias y más de tres tapones por encuentro. Todo ello mientras comanda con talante de veterano a un grupo inexperto, el segundo más joven en acceder a las Finales de la NBA. “Está transformando el juego de una manera que jamás habíamos visto”, constata a pregunta de EL PAÍS Mark Tatum, segundo ejecutivo de mayor rango en la competición, en un encuentro con medios internacionales previo a la eliminatoria por el título. El registro más espectacular de Wemby es invisible a las estadísticas convencionales: todos aquellos tiros que los rivales esquivan al verle ahí parado en la pintura.“Contra alguien como él, solo buscas la manera de hacerle trabajar. Rezas”, comentaba durante la previa Mike Brown, técnico de Nueva York. “Tengo unos amigos que son monjes, pero no puedo acudir a ellos porque él ya tiene toda esa parte de la espiritualidad controlada”, añadía con un toque de humor. El preparador hacía referencia a los 10 días que Wembanyama pasó en un monasterio en China para aprender distintas técnicas de artes marciales y meditación de la mano de un maestro Shaolin, una preparación inédita para un jugador tan joven de la NBA.El entrenador rival ya dijo algo similar en diciembre cuando los Knicks batieron en la final de la Copa NBA a los Spurs –con un balance de 2-1 a favor de los neoyorquinos este curso–, así que hay precedentes cercanos para infundir más optimismo si cabe a su grupo, que llega a la cita tras firmar una portentosa racha de 11 victorias consecutivas y barrer en semifinales y finales de conferencia a los Philadelphia 76ers y los Cleveland Cavaliers, con un margen de 262 puntos que representa un récord absoluto en 80 años de competición. Con Jalen Brunson a la cabeza en ataque, se antoja clave en el devenir de la eliminatoria el desempeño defensivo de las torres Karl-Anthony Towns y Mitchell Robinson y, sobre todo, el del alero británico O.G. Anunoby: desde que Wemby llegó a la liga, él es quien menos puntos ha permitido al francés entre los 20 jugadores que le han defendido más de 100 posesiones.El duelo entre Spurs y Knicks es también un choque entre discípulos de Popovich. Brown fue asistente del legendario exentrenador entre el año 2000 y 2003. Mitch Johnson, sin experiencia previa en los banquillos, heredó el banquillo en San Antonio a finales de 2024, cuando el preparador de 77 años sufrió un derrame cerebral que le apartó de la primera fila. A base de infundir confianza a sus chavales, donde destacan también los exteriores Stephon Castle y Dylan Harper, el técnico de los texanos ha construido un equipo descarado e irreductible, capaz de destronar a los vigentes campeones, los Oklahoma City Thunder del MVP Shai Gilgeous-Alexander, en el séptimo partido de una maravillosa final del Oeste tras fundir en las rondas previas a los Timberwolves y los Trail Blazers.El careo de estas dos franquicias ejemplifica también las distintas posibilidades para construir un equipo ganador en la NBA. Los Knicks basaron su estrategia en el mercado de traspasos y la agencia libre, construyendo la séptima plantilla más cara de la liga; los Spurs, la sexta más económica, pusieron los cimientos de su proyecto en 2019, eligiendo a Keldon Johnson, actual mejor sexto hombre de la competición, con el número 29 del draft. Otros cinco miembros de la rotación emergieron de sus selecciones en el evento que reúne a los grandes talentos de futuro del baloncesto mundial, y la apuesta ha funcionado.Con esta carta de presentación, un dato enorgullece más que nada a los gestores de la liga. Pase lo que pase, la NBA coronará a su octavo campeón distinto en los últimos ocho años, un dato inédito en las ocho décadas de historia de la competición.
De Chamberlain a Wembanyama, Spurs y Knicks saben que nada es imposible en unas Finales de la NBA de ensueño
La batalla por el anillo entre San Antonio y Nueva York arranca este miércoles con todos los focos apuntando al extraordinario pívot francés de 22 años
Spurs y Knicks juegan Finals 2026; Wembanyama (23 puntos, 11 rebotes) comanda San Antonio contra Nueva York con 11 victorias consecutivas. Draft económico de Spurs (sexta plantilla menos cara) rivaliza con traspasos masivos de Knicks (séptima más cara).










