Actualizado Mi�rcoles,

junio

10:48La advertencia estadounidense de sancionar a las empresas que mantengan relaci�n con la empresa p�blica vinculada al ej�rcito cubano, Gaesa, m�s all� del pr�ximo viernes 5 de junio hab�a dejado a Meli� como la �ltima gran cadena hotelera con una presencia destacada en la isla. Hasta hoy.Meli� Hotels International, a trav�s de su filial portuguesa Ilha Bela, ha decidido concluir de manera inmediata la prestaci�n de los servicios de gesti�n y comercializaci�n, as� como la cesi�n de uso de sus marcas hoteleras en Cuba, afectando a 15 hoteles.Tal y como ha notificado a la Comisi�n Nacional de Mercados y Valores (CNMV), esta decisi�n, ya avanzada el pasado 26 de mayo a la propiedad de estos hoteles y que les ha sido confirmada en el d�a de hoy, responde y es consecuencia de una combinaci�n de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gesti�n o actuaci�n de Ilha Bela.En concreto, los hoteles afectados son los siguientes: Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meli� Collection, Innside Catedral Habana, Meli� Buena Vista, Meli� Cayo Santa Mar�a, Meli� Jardines del Rey, Meli� Las Dunas, Meli� Pen�nsula Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus R�o de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa Mar�a, Sol R�o de Luna y Mares y Sol Varadero BeachDesde la cadena hotelera se subraya que el impacto de esta decisi�n es "limitado", ya que la gran mayor�a de los hoteles se encuentran actualmente cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energ�ticos y de ca�da de la demanda que viene sufriendo la Rep�blica de Cuba.No obstante, Ilha Bela est� activando y llevando a cabo planes espec�ficos para acometer una desafiliaci�n ordenada de estos hoteles. Igualmente, se est�n implementando los oportunos protocolos para informar de manera transparente a proveedores y clientes, seg�n ha avanzado Meli� y recogido Europa Press.El mayor grupo hotelero cotizado en Espa�a ha diversificado en las �ltimas d�cadas su presencia en el Caribe con otros destinos como M�xico o Rep�blica Dominicana, con lo que el coste econ�mico del bloqueo actual que ejerce estados Unidos sobre la isla no es el mayor riesgo. Es la posibilidad de chocar contra la Administraci�n estadounidense lo que convierte las sociedades con Gaesa en un riesgo jur�dico. No ser�a la primera vez para la compa��a mallorquina propiedad de la familia Escarrer.Iberostar, con presencia en Cuba desde 1990, ha dejado de incluir 12 hoteles en gesti�n compartida con Gaesa dentro de su oferta. La cadena mantendr� su presencia en Cuba con establecimientos vinculados a organismos ajenos a las sanciones estadounidenses.�A partir del 1 de junio de 2026, estos establecimientos dejar�n de ser gestionados, comercializados o promocionados bajo la marca Iberostar. En consecuencia, cualquier referencia a Iberostar Cuba Hotels & Resorts asociada a dichos hoteles quedar� sin efecto desde esa fecha�, indic� el grupo en un comunicado.La amenaza de sanciones apunta a empresas que se relacionen con el r�gimen en materia de energ�a, defensa, metales, miner�a, servicios financieros o seguridad. De manera m�s gen�rica, cita la prohibici�n de "cualquier contribuci�n, provisiones de fondos o servicios" de personas se�aladas por la Administraci�n estadounidense como es el caso de Ana Guillermina Lastres, la militar que dirige Gaesa.El conglomerado p�blico gestiona una red hotelera, compuesta por unos 180 establecimientos, explotada en asociaci�n con grupos extranjeros, fundamentalmente espa�oles y canadienses.El corte de relaciones de Iberostar con Gaesa sigue al llevado a cabo por la cadena canadiense Blue Diamond, que la semana pasada anunci� el cese de sus operaciones en Cuba, donde participaba en la gesti�n de 62 establecimientos. Al igual que el grupo mallorqu�n, la empresa canadiense trata de desvincular su nombre del de Cuba por temor a las sanciones, que son un golpe demoledor para el pilar econ�mico de la isla.Con la reducci�n y suspensi�n de vuelos hacia Cuba y limitaciones operativas, tales como la falta de suministro de combustible, electricidad, agua y otyra log�stica esencial, como alimentos y medicinasadem�s de otras limitaciones, las llegadas de turistas ya han ca�do dr�sticamente en los �ltimos a�os y en 2025 tocaron su m�nimo desde 2002, llegando a 1,8 millones, menos de la mitad de lo que eran en 2018, aunque puede que a�n bajen m�s este ejercicio.