Cientos de personas se enfrentaron este martes por la noche con la policía de Southampton, en el sur de Inglaterra, durante las protestas por el asesinato de un estudiante y la reacción de los agentes que confundieron al agresor con la víctima.

En diciembre, tras un encuentro casual por la calle, Vickrum Digwa, de 23 años, apuñaló a Henry Nowak, de 18, con un cuchillo de 21 centímetros. Ambos eran británicos. Digwa llevaba un turbante de religión sij y, cuando llegó la policía, se hizo pasar por víctima de un ataque racista y acusó a Nowak, que yacía agonizando en el suelo, de haberlo atacado por su religión. La policía esposó por error a la víctima, que repetía que no podía respirar y había sido apuñalado. “No lo creo, tío”, le dijo un agente a Nowak, según muestra el vídeo grabado por la cámara de los agentes y difundido esta semana en el juicio. La víctima estuvo esposada durante cerca de un minuto, hasta que desvaneció y la policía se dio cuenta de lo que estaba pasando.

Digwa fue condenado este lunes a cadena perpetua y, aunque su pena se reduzca, deberá estar un mínimo de 21 años en prisión. Su madre también ha sido condenada por ayudarle y está a la espera de una sentencia en julio.