Cuánta razón tiene Maru Campos: Morena protege a los narcopolíticos. Bastaron menos de 24 horas para que la misma presidenta Claudia Sheinbaum le concediera la razón a las palabras de la gobernadora de Chihuahua. En el monumento a la Revolución, arropada por miles de morenistas, la primera mandataria formalizó la protección y la defensa de los suyos, acusados de vínculos con el narcotráfico: “vienen por unos y luego por otros”.Con ello, quiso infundir miedo de intervencionismo en nuestro país por parte de Estados Unidos. Intenta faltarnos al respeto y engañarnos, pero estamos convencidos que no vendrán por los mexicanos de bien. No vendrán por el agricultor que trabaja todos los días para sacar su cosecha, no vendrán por los millones de trabajadores que se esfuerzan por el bienestar de sus familias ni tampoco vendrán por los políticos honestos que sí hacen su trabajo.El domingo, la presidenta profundizó en su perorata de las últimas semanas. Advirtió que el pueblo de México no permitirá que desde el exterior se dicte quién es culpable, lo que nunca cuestionó cuando condenaron al impresentable de García Luna.La jefa del Ejecutivo tendrá que idearse más pretextos para encubrir al exgobernador, Rubén Rocha, y exfuncionarios morenistas. Tendrá que ampliar su repertorio de justificaciones, luego de que la jueza del Distrito Sur de Nueva York señaló que hay evidencia abundante tras la comparecencia del general Gerardo Mérida, exsecretario de seguridad de Sinaloa. No será suficiente volcar todo el peso del Estado contra la gobernadora Maru Campos, a quien quisieron llevar a juicio político por supuestas violaciones a la soberanía a fin de desviar la atención. Lo comenté hace unos días en esta columna semanal y Maru Campos coincide: antes había gobernantes que se coludían con el narco, lo que ya era grave; pero hoy Morena ha creado, en algunos estados, un sistema en el cual el narco no solo es un aliado, sino es quien toma las decisiones. El gobierno de Claudia Sheinbaum debe entender que no es con señalamientos y persecuciones a la oposición que su administración zanjará las graves acusaciones de morenistas con vínculos con el crimen organizado. Debe asumir que no es inventando pantallas u ocultando la verdad que su gobierno saldrá avante de los vínculos de su partido con los cárteles. Es momento de hablar con la verdad. Los pactos en la sombra siempre salen a la luz. La presidenta Claudia Sheinbaum está ante la disyuntiva: o investiga a fondo los nexos de los suyos con el crimen o tendrá que asumir el costo de que se le conozca por encabezar un narcogobierno. Las alarmas están prendidas en Palacio Nacional. Y hablando de protecciones, no se nos olvida que el entonces secretario de Gobernación de Andrés Manuel López Obrador, continúa sin enfrentar la justicia, a pesar de que su titular de Seguridad Pública cuando era gobernador de Tabasco era líder del cártel “La Barredora”. Semana 35: ¿Cuándo terminará la impunidad de Adán Augusto López? CiudadanaÚnete a nuestro canal