Se define un europeísta crítico. El británico Martin Wolf (Londres, 1946) ha recibido el premio a la Construcción Europea que otorga cada año el Cercle d’ Economia. Sus crónicas en el Financial Times inspiran desde hace décadas el debate sobre la economía global.TecnologíaMe preocupa que la plutocracia acabe quitando el poder de la fuerza a los gobiernos¿Trump ha creado un nuevo orden económico o es el fruto de este cambio?La presidencia de Trump es la consecuencia. Y además empeora las cosas. Es anárquico, caótico y xenófobo. Desestabiliza la economía, el orden mundial y ahora inicia guerras, algo que no me esperaba. Coincide con lo que ocurrió en los años 20 y 30, en Europa, cuando surgieron políticos antidemocráticos, que consideraban que sus oponentes eran traidores, mientras ellos son los únicos que encarnan los verdaderos intereses de la nación. Trump está destruyendo el Estado de derecho, las universidades. Ha creado el gobierno más corrupto de la historia de EE.UU., con una megalomanía dictatorial al más puro estilo de Sadam Husein. Es aterrador.¿De dónde viene el caos que vivimos ahora ?Los líderes fascistas del periodo de entreguerras en Europa fueron una consecuencia del inmenso caos económico que siguió a la Primera Guerra Mundial. Lo que ha ocurrido ahora es un cambio radical en el poder económico relativo y la competitividad, asociado al auge de China en particular, lo cual ha sido una consecuencia inesperada de la globalización. Nadie en 1990 o 1980 esperaba que eso ocurriera a esta escala y con esta rapidez. A ello se asocia una ola de desindustrialización hacia los servicios a medida que los países se han ido enriqueciendo. Otro factor decisivo son los aumentos significativos de la desigualdad en muchos países, algo relacionado con los cambios tecnológicos, con la mano de obra cualificada que ha socavado aún más la posición de las personas con menor nivel educativo. Luego se han producido algunos cambios sociales enormes, como la transformación completa de la posición de las mujeres y la inmigración masiva.¿Y qué hay en común con el período europeo entreguerras?Y una de las cosas que sabemos por experiencia —y el periodo de entreguerras lo demostró— es que, cuando la gente se siente inquieta, insegura o preocupada, tiende a culpar a los forasteros. Somos tribales. Por lo tanto, un menor crecimiento significa, en un mundo que envejece, una presión fiscal constante porque los ingresos fiscales no aumentan, y los gobiernos están comprometidos con el estado del bienestar pero no consiguen gestionar sus presupuestos. Y así el electorado opta por una oposición que nunca ha tenido un papel en la política y que además dicen que hay una solución sencilla. ‘Es culpa de los extranjeros, impondremos aranceles. Es culpa de los inmigrantes, los echaremos del país. Es culpa de las personas transgénero o de los gais. Los echaremos de las universidades y volveremos a cómo eran las cosas en los años 50’. De eso va MAGA. Y otros movimientos nacionalistas, populistas.¿Y esto como acabará?Con una crisis de las finanzas públicas. La situación parece insostenible. Una de las diferencias entre los años veinte y treinta y la actualidad es que los partidos que lideran no se parecen, digamos, a los fascistas o al Partido Nazi o, al ejército. No son partidos militarizados. No buscan guerras, en teoría. Pero el ataque de la administración Trump a la UE, a los valores europeos modernos, ha sido toda una sorpresa.¿Europa tiene que refundarse?Europa se creó dentro de ese orden liberal de la posguerra y partiendo de él. Se creó para dejar atrás su historia. Hoy se encuentra en un mundo con dos superpotencias desestabilizadoras y amenazantes. Además, la economía europea depende más del comercio, de la energía importada y es menos capaz de garantizar su defensa. Son cambios existenciales.BrexitLo último que debería hacer la UE es volver a negociar un regreso del Reino Unido: sería una enorme distracción en estos momentos¿Cuál debería ser el plan, en su opinión?No hay ningún plan que cuente con un respaldo político de peso. Me refiero a que personas como Mario Draghi han presentado planes. Pero si echamos la vista atrás a los años 40 y 50, los planes de entonces procedían de figuras que contaban con el respaldo incondicional de los líderes de Alemania, Francia e Italia. Y así construyeron, fundaron, firmaron el Tratado de Roma y pusieron en marcha la UE. Entonces era la CE, pero se convirtió en la UE. Si nos fijamos en los años 80, en respuesta al estancamiento, crearon el mercado único con la entusiasta participación de Thatcher y la moneda única. Y lo hicieron en un plazo de 10 años. Lo que a mí me llama la atención es que, desde Maastricht, no hay líderes políticos con esa autoridad. No hay ningún De Gaulle, ningún Adenauer, ningún Kohl, ningún Mitterrand. Y Von der Leyen no es Jacques Delors. Hay muchos buenos informes, buenos documentos, pero no hay una visión, cuando la UE tiene que integrarse más. Hay que crear auténticas competencias fiscales a ese nivel. No se puede gestionar una federación con un presupuesto que representa el 1 % del PIB. No se puede tener un mercado de capitales común si cada país regula sus propios mercados de capitales. No se puede competir con EE. UU. y China en las nuevas tecnologías si los mercados siguen tan fragmentados y regulados como lo están ahora. Estoy realmente, realmente preocupado por cuál será el futuro de Europa y si la UE acabe optando por políticos populistas , nacionalistas, a menudo racistas, profundamente proteccionistas, muy ignorantes en materia económica y muy incompetentes, como Trump y que causen mucho daño.¿El Brexit es reversible?Creo que habría sido mejor para Gran Bretaña si hubiéramos votado al revés en el referéndum del Brexit, y eso podría haber ocurrido fácilmente. Estuvo muy reñido. A estas alturas, por supuesto, la mayoría de los británicos considera que fue un error, lo cual es bastante obvio. Pero, ¿por qué ocurrió? El cambio social, la desindustrialización, el colapso de la clase trabajadora, o luego la crisis financiera, que para Gran Bretaña supuso un golpe especialmente duro porque las finanzas eran una parte tan importante de nuestra economía. La austeridad lo empeoró, un error enorme. Así que el Brexit fue un voto de protesta. Nada ver con Europa. Lo único que se relacionaba con Europa era la inmigración, y la mayoría de los inmigrantes que realmente preocupaban a la gente no eran europeos. Pero esta era su oportunidad de votar. Y dio la casualidad de que, debido a la crisis de la zona euro, uno de esos accidentes de la historia, se produjo un gran aumento de la inmigración procedente de la UE,. Así que votaron en contra de los inmigrantes. Ahora bien, no veo una vuelta atrás en un futuro próximo. Se necesitaría un consenso abrumador de que hay que volver atrás porque las disputas no harían más que prolongarse sin fin. En mi opinión, volver a negociar implicaría negociaciones aún más difíciles que las que mantuvimos para salir. Y eso sería muy perjudicial para nosotros, además de suponer una enorme distracción para la UE. Así que si yo dirigiera la UE, dadas las crisis a las que nos enfrentamos ahora, diría que lo último que queremos hacer es renegociar el Brexit. Lo que podemos hacer es trabajar para acercarnos a Europa en materia de defensa. Y eso ya lo estamos haciendo.¿Debemos tener miedo a la plutocracia tecnológica?Mucho depende de hasta qué punto el impacto de la IA sea real. Podemos imaginar un mundo en el que existan, en esencia, ejércitos robóticos puros de propiedad privada que otorguen a los individuos el poder de los Estados. Y, de hecho, si observamos lo que está sucediendo en la guerra de Ucrania, si nos fijamos en el papel de Musk como proveedor de Internet e información, hay un cambio de la guerra de infantería a la guerra con drones.¿Y?Una de las cosas que me preocupan no es solo que los plutócratas tengan una riqueza enorme, sino que podrían ser capaces de controlar, individual o colectivamente, ejércitos que son increíblemente poderosos. El aparato coercitivo se aleja del Estado y del control democrático. Ahora bien, esto es una especie de ciencia ficción, como si dijéramos: ‘No, esto es ir demasiado lejos’, pero tenemos que empezar a pensar en ello.En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.
Martin Wolf: “Trump ha creado el gobierno más corrupto de la historia de EE.UU.”
El veterano cronista del 'Financial Times' considera que en Europa faltan líderes con autoridad y visión
Trump ha creado gobierno corrupto caótico que desestabiliza economía global, dice Wolf (FT). Para managers tech: cambios geopolíticos (Cina, desigualdad) exigen Europa federada en finanzas-tech para competir USA-China, hoy fragmentada.








