A lo largo de mi trayectoria, he sido testigo de numerosas transformaciones sociales e institucionales. Sin embargo, pocas han planteado una oportunidad y un desafío tan profundos a nuestras estructuras de convivencia como la actual revolución de la Inteligencia Artificial. En este escenario de cambio acelerado, la reciente encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV irrumpe con fuerza como un lúcido tratado de gobernanza y una brújula estratégica y moral para nuestro tiempo.
En LLYC solemos decir que las organizaciones se enfrentan constantemente a su “momento de la verdad”. El texto del Papa sitúa a la sociedad entera ante uno de esos momentos: una elección histórica y decisiva entre levantar una nueva torre de Babel tecnológica, cimentada en la uniformidad y el dominio, o asumir la tarea de reconstruir los muros de nuestra Jerusalén compartida, mediante el esfuerzo conjunto, el diálogo y la responsabilidad.














