Lo que a primera vista parecía ser solo una roca inerte extraída de las profundidades de la Tierra terminó por dar un vuelco a lo que se conocía sobre la resistencia de la vida. Una especie que se creía extinta reaparece después de más de un siglo y sorprende a los científicosEn el noreste de Sudáfrica, un grupo de investigadores se topó con una sorpresa que desafía la imaginación: microbios que han permanecido activos y aislados durante 2.000 millones de años, un periodo que se remonta a la infancia de nuestro planeta.Un refugio en las entrañas de la TierraEl hallazgo, publicado en Microbial Ecology, tuvo lugar en una formación geológica conocida como el Complejo Ígneo de Bushveld, una zona famosa por su riqueza en metales.Allí, mediante una perforación que alcanzó profundidades considerables, se extrajeron muestras de roca máfica (un tipo de roca muy densa y rica en magnesio y hierro).El equipo utilizó técnicas de iluminación especial para comprobar que las muestras permanecieron aisladas del exterior. Foto: NatureAl analizar estas muestras, los científicos no encontraron huellas de algo que vivió hace mucho tiempo —lo que conocemos como fósiles—, sino que detectaron microorganismos vivos atrapados en diminutas grietas selladas. Estas criaturas microscópicas han estado completamente separadas del mundo exterior, sin acceso a la luz del sol, al oxígeno ni a los nutrientes que solemos asociar con la vida en la superficie.¿Cómo lograron sobrevivir tanto tiempo?La clave de esta longevidad extrema reside en el entorno donde quedaron atrapados. Los microbios se encontraban colonizando pequeñas “venas” o canales dentro de la roca, los cuales estaban rellenos de arcilla, específicamente un mineral llamado saponita.Para mantenerse vivos durante miles de millones de años, estos organismos entraron en un estado de actividad metabólica mínima. En lugar de alimentarse de forma convencional, aprovechaban la energía química generada por la interacción entre el agua y los minerales de la roca. Básicamente, han estado viviendo a un ritmo increíblemente lento, en una especie de “modo de supervivencia” que les permitió persistir mientras continentes enteros se movían y la vida evolucionaba en la superficie.Un espejo de lo que podríamos hallar en el espacioEste descubrimiento no solo es un récord de resistencia en la Tierra —superando por mucho el récord anterior de vida en rocas, que era de apenas 100 millones de años—, sino que es una noticia emocionante para la astrobiología, la ciencia que busca vida fuera de nuestro planeta.Si estos microbios pudieron sobrevivir durante 2.000 millones de años bajo condiciones tan extremas y aisladas en el subsuelo terrestre, aumenta la esperanza de encontrar formas de vida similares en Marte u otros cuerpos celestes.Las imágenes microscópicas revelaron concentraciones de microorganismos en pequeñas grietas y venas minerales. Foto: NatureEl subsuelo marciano comparte características con estas formaciones rocosas profundas, lo que sugiere que, si alguna vez hubo vida allí, podría seguir escondida en las entrañas del planeta rojo esperando ser descubierta.Tecnología para descartar erroresPara asegurarse de que estos microbios eran realmente antiguos y no contaminación moderna introducida durante la perforación, los científicos emplearon espectroscopia infrarroja (una técnica que usa luz para identificar materiales a nivel microscópico) y tintes especiales para el ADN.