El escritor Arquímedes González en caricatura señalando su obra 'Exilio bajo fuego', mientras Daniel Ortega y Rosario Murillo son representados tras las llamas y cadenas de la represión. (Imagen Ilustrativa Infobae)La publicación de Exilio bajo fuego documenta, según su autor Arquímedes González, una red de represión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra opositores nicaragüenses en el exilio, destaca una nota de la agencia EFE.De acuerdo a EFE, el libro reúne 24 historias y detalla 10 asesinatos de nicaragüenses en Honduras y Costa Rica entre 2019 y 2025.La obra, fruto de una investigación periodística, sostiene que el aparato estatal nicaragüense extiende su persecución a quienes buscaron refugio fuera del país. González afirma que esa política ya no se limita a la respuesta estatal de 2018 contra las protestas en Nicaragua.PUBLICIDADFotografía del 29 de mayo de 2026 del desterrado escritor Arquímedes González hablando durante una entrevista con EFE en San José (Costa Rica). EFE/ Douglas Marín
“Se definió una maquinaria represiva en contra de los exiliados y opositores para perseguirlos, hostigarlos, amenazarlos, atentar contra ellos físicamente y también eliminarlos físicamente”, alerta González.El libro describe el asesinato de 10 nicaragüenses: cinco en Honduras y cinco en Costa Rica, entre 2019 y 2025. Entre ellos figura Roberto Samcam, mayor retirado del Ejército y crítico del régimen, quien fue ultimado en su vivienda en San José tras recibir amenazas atribuidas a agentes de seguridad nicaragüenses.Según González, el caso de Samcam muestra cómo las autoridades utilizan canales diplomáticos y células infiltradas para identificar y atacar a exiliados, incluso cuando estos denunciaron públicamente el peligro que enfrentaban.PUBLICIDADUna ilustración digital presenta los retratos de Roberto Samcam y Joao Maldonado delante de una hilera de siluetas de nicaragüenses, con mapas de Honduras y Costa Rica al fondo y hilos rojos que los conectan. (Imagen Ilustrativa Infobae)El objetivo de esa represión, sostiene el autor, es silenciar las denuncias internacionales sobre violaciones de derechos humanos que continúan en Nicaragua. Entre los principales afectados menciona a periodistas apátridas, exiliados, defensores de derechos humanos, líderes sociales y cualquier persona que “alza su voz públicamente en los medios de comunicación, en las redes sociales”.En la obra se detallan tácticas de acoso atribuidas a esa estructura: vigilancia, persecución, falsas alertas a Interpol, intentos de extradición y cierre de cuentas bancarias.“Estas crónicas son periodísticas y humanas que rescatan todo el dolor, la persecución, el hostigamiento que ha tenido el exilio nicaragüense porque la represión transnacional también incluye la vigilancia, la persecución, las alertas falsas a Interpol, los intentos de extradición, los cierres de cuentas bancarias”, afirma el autor.PUBLICIDADEl libro recopila 24 historias de opositores y críticos que, desde 2018, denunciaron vigilancia, hostigamiento y amenazas.Daniel Ortega y Rosario Murillo controlan una maquinaria de represión con pantallas mostrando mapas de Costa Rica y Honduras y fotos de exiliados nicaragüenses, mientras figuras huyen de su sombra. (Imagen Ilustrativa Infobae)El asesinato de Samcam no fue un hecho aislado. El caso de Joao Maldonado, disidente que sobrevivió a dos atentados en Costa Rica entre 2021 y 2024, refuerza la denuncia de González sobre la impunidad y la falta de respuesta de las autoridades locales.Maldonado resistió 13 disparos en esos ataques. En palabras del escritor: “lo triste es que uno de ellos fue en 2021 y no se investigó a profundidad y hasta hoy es que se está acusando a uno de los implicados”.PUBLICIDADLa investigación plantea que muchos de estos crímenes y atentados podrían haberse evitado si los países de acogida hubieran establecido precedentes jurídicos claros frente a la violencia transnacional. Para González, el libro busca dejar constancia de esa urgencia.La presentación de la obra está prevista para el 12 de junio en Costa Rica, junto a la viuda de Samcam y representantes del colectivo Nicaragua Nunca Más.













