03/06/2026 a las 01:40h.
Todo lo que podía salir mal salió mal. O bien, según para quién. Los criminales Manuel Brito y Javier Picatoste aprovecharon las grietas del sistema, sus puntos ciegos, para fugarse de la prisión leridense de Ponent en 2001. También los fallos, como colocar a ... dos criminales de distinto nivel en la misma celda. Después, los separaron, aunque aprovechaban las horas de descanso para planear su evasión. Hablaban por correspondencia, también por teléfono. Brito, con un homicidio a sus espaldas, solo tenía permiso para hacer doce llamadas y, sin embargo, hizo 91 en doce días, sesenta a Picatoste, seis de ellas el día de la fuga, y veinticinco a su hermano, cómplice de ambos y su enlace fuera de rejas.
Policía judicial
Mossos d'esquadra
España











