NoticiaInvestigadores advierten que varios encuentros podrían disputarse en condiciones consideradas peligrosas para la salud y el rendimiento deportivo.Un estudio concluye que el calentamiento global ha incrementado el riesgo de estrés térmico para jugadores y aficionados durante la Copa Mundial de la Fifa 2026. Foto: ArchivoPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD02.06.2026 17:01 Actualizado: 02.06.2026 17:01
El cambio climático se perfila como uno de los protagonistas inesperados de la Copa Mundial de la Fifa 2026. Un estudio publicado por investigadores del Centre for Environmental Policy del Imperial College de Londres concluye que el aumento de las temperaturas y del estrés térmico asociado al calentamiento global incrementará de manera significativa los riesgos para jugadores, trabajadores y aficionados durante el torneo que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México. LEA TAMBIÉN La investigación analiza las condiciones de calor que enfrentarán las 16 ciudades sede del campeonato y señala que, aunque algunos escenarios ubicados en zonas costeras o más septentrionales experimentarán temperaturas relativamente moderadas, varias sedes del sur y del interior de Estados Unidos y México estarán expuestas a episodios de calor intenso, con temperaturas que con frecuencia rondarán o superarán los 30 grados centígrados.Expertos advierten que el fútbol está comenzando a adaptarse a un planeta cada vez más caliente. Foto:Copa AméricaEl estudio centra su evaluación en el indicador conocido como Wet Bulb Globe Temperature (WBGT), o Temperatura de Globo de Bulbo Húmedo, una medida que combina temperatura, humedad, radiación solar y movimiento del aire para estimar el nivel real de estrés térmico que experimenta el cuerpo humano durante actividades al aire libre.Según las recomendaciones de la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO), cuando el WBGT alcanza los 26 grados centígrados existe un riesgo real de estrés térmico y los partidos deberían incluir pausas de hidratación y enfriamiento. Cuando el indicador llega a 28 grados, el organismo considera que las condiciones son inseguras para jugar y recomienda aplazar los encuentros.Los investigadores destacan que estos umbrales contrastan con las regulaciones vigentes de la Fifa para la Copa del Mundo, que contemplan la posibilidad de suspender o aplazar partidos únicamente cuando el WBGT supera los 32 grados centígrados. LEA TAMBIÉN El análisis encontró que durante el Mundial de 2026 se espera que alrededor de 26 partidos se desarrollen bajo condiciones iguales o superiores a los 26 grados de WBGT. De esos encuentros, nueve se disputarían en estadios sin sistemas de enfriamiento. En comparación, durante el Mundial de Estados Unidos de 1994 se habría esperado que 21 partidos enfrentaran esas condiciones y solo seis de ellos se habrían jugado en escenarios sin refrigeración.Las diferencias son aún más notorias en el umbral considerado inseguro por FIFPRO. Para condiciones de 28 grados de WBGT o más, el estudio estima que cinco partidos del torneo de 2026 podrían disputarse bajo ese nivel de riesgo, frente a tres encuentros en 1994, incluso teniendo en cuenta estadios climatizados.Los eventos de calor extremo serán más frecuentes durante la Copa del Mundo de Norteamérica. Foto:EFE.Los autores también advierten que, aunque las horas de mayor peligro corresponden a la tarde, los encuentros programados más tarde tampoco están exentos de riesgos. Como ejemplo, mencionan el partido entre Países Bajos y Túnez programado para las 18:00 horas en Kansas City, que tendría una probabilidad del 7 % de superar el umbral de 28 grados de WBGT.La investigación sostiene que los eventos de calor extremo que alcanzan o superan los niveles de 26, 28 y 32 grados de WBGT son hoy considerablemente más probables que cuando Estados Unidos organizó por última vez una Copa del Mundo en 1994. El incremento se observa tanto en estadios con aire acondicionado como en recintos abiertos ubicados en ciudades como Miami, Kansas City o Filadelfia.Para determinar la influencia del cambio climático, los científicos combinaron registros observacionales con simulaciones de modelos climáticos. Los resultados mostraron que los modelos reproducen tendencias muy similares a las observadas en la realidad, lo que permitió atribuir con confianza el aumento de los episodios de calor húmedo extremo a la acción humana sobre el clima.De acuerdo con el informe, la intensidad de los eventos de calor asociados al WBGT ha aumentado entre 0,25 y 0,8 grados centígrados respecto a 1994 en la mayoría de las sedes analizadas. En muchos estadios, las condiciones actuales son entre 0,6 y 0,7 grados más severas que hace tres décadas. LEA TAMBIÉN Los estadios donde las temperaturas serán más elevadasEntre los escenarios con mayor exposición a calor extremo destacan el MetLife Stadium de Nueva York, el Lincoln Financial Field de Filadelfia, el Arrowhead Stadium de Kansas City y el Hard Rock Stadium de Miami. También aparecen con niveles relevantes de riesgo el estadio de Monterrey y el Gillette Stadium de Boston.El estudio advierte además que el problema podría agravarse en el futuro. Las simulaciones realizadas para un mundo con un calentamiento global de 2 grados centígrados respecto a la era preindustrial —equivalente a unos 0,7 grados más que las condiciones actuales— muestran aumentos adicionales en la frecuencia e intensidad de episodios de calor peligroso en numerosas sedes potenciales.Los investigadores señalan que, sin medidas de adaptación significativas, como una amplia disponibilidad de aire acondicionado e infraestructura de enfriamiento, organizar partidos de fútbol durante el verano del hemisferio norte será cada vez más peligroso.El MetLife Stadium sería uno de los estadios afectados. Foto:Getty Images via AFPSin embargo, subrayan que incluso los estadios climatizados no eliminan completamente el problema. Los aficionados que asistan a eventos públicos, zonas de aficionados, celebraciones y otras actividades relacionadas con el torneo seguirán expuestos a condiciones potencialmente peligrosas de calor extremo.La conclusión del informe es que garantizar la práctica y el disfrute seguro del fútbol durante los veranos del hemisferio norte dependerá no solo de medidas de adaptación en las sedes deportivas, sino también de esfuerzos rápidos para reducir las emisiones asociadas a la quema de combustibles fósiles y limitar el avance del calentamiento global.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















