Noticia Exclusivo suscriptores Los colegios de Uncoli (pioneros en la restricción de uso de pantallas en las aulas) publicaron recomendaciones.Pantallas niños Foto: iStock.SUBDIRECTOR VIDA02.06.2026 17:21 Actualizado: 02.06.2026 17:21

La Unión de Colegios Internacionales de Bogotá (Uncoli), organización que agrupa 27 de los principales colegios de la capital, en los últimos años fue pionera en aplicar la restricción del uso de pantallas y dispositivos digitales en las aulas. Ahora, "Crecer en la era digital: Guía basada en evidencia para familias", una colección de tres documentos orientados a ayudar a los padres a enfrentar uno de los dilemas más frecuentes de la crianza actual: cómo gestionar el tiempo que niños y adolescentes pasan frente a pantallas y dispositivos conectados. LEA TAMBIÉN Cada uno de los tres documentos está pensado para un tramo de edad diferente —de 6 a 8 años, de 9 a 13 años y de 14 a 17 años— y contiene diez recomendaciones concretas fundamentadas en investigaciones científicas recientes, así como en lineamientos de organismos como la Academia Americana de Pediatría, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) y la Oficina del Cirujano General de los Estados Unidos.Las guías están estructuradas en torno a tres grandes ejes temáticos: el desarrollo de la autonomía y la ciudadanía digital, la salud física y mental de los menores, y la protección y seguridad en entornos en línea. Dentro de las medidas que proponen se destacan el establecimiento de horarios claros para el uso de dispositivos, sacar los teléfonos y tabletas de las habitaciones en horas nocturnas, la instalación de controles parentales y, de manera notable, aplazar la entrega del primer smartphone y el acceso a redes sociales hasta los 16 años.Según Uncoli, el punto de partida no fue elaborar un catálogo de prohibiciones, sino traducir la evidencia científica disponible en herramientas útiles para los padres.La organización reconoce que las familias enfrentan una presión estructural difícil de manejar de forma individual: plataformas y aplicaciones diseñadas específicamente para retener la atención de los menores. “Por eso, estas guías incluyen orientaciones para manejar la presión social del ‘todos tienen uno’, para crear acuerdos entre familias del mismo curso y para alinear las normas del hogar con las del colegio”.La restricción del uso de dispositivos móviles durante la jornada escolar que ya aplican los 27 colegios afiliados a Uncoli fue el antecedente directo de esta publicación.Sin embargo, la organización advierte que esa medida resulta más efectiva cuando se complementa con compromisos equivalentes en los hogares. Así las cosas, estas son las principales recomendaciones que dan los expertos para el uso de celulares según la edad: LEA TAMBIÉN Antes de los 8 años, menos pantallas es mejorDe acuerdo con la guía, durante esta etapa tan sensible, las pantallas no son una buena opción porque interfieren negativamente en el desarrollo de habilidades como aprender a calmarse o el manejo de emociones como el aburrimiento y la frustración (necesarias para el desarrollo psicosocial de cada niño). Es habitual que los padres entreguen las pantallas para lograr que los niños se calmen, lo cual les dificultará, a futuro, saber lidiar con dichas emociones.En cuanto a habilidades de lenguaje y sociales, las pantallas, al ser una fuente de contenido unidireccional estático, reemplazan la oportunidad de que el menor practique sus interacciones verbales y sociales.A esto se suma la sobreestimulación. Las plataformas están diseñadas para dar recompensas constantes y sin esfuerzo a nuestro sistema nervioso. En los más chicos, esto es problemático al distorsionar conceptos como la paciencia o el esfuerzo.Niños pantallas Foto:Imagen generada por IA.Ante ello, la guía propone las siguientes 10 recomendaciones:Defina reglas simples: Deben ser claras y explícitas. Brinde opciones sencillas para cumplirlas (por ejemplo, “En cinco minutos se acaba el tiempo de la tableta, ¿quieres poner la alarma tú o la pongo yo?”).Fomente el aburrimiento y el juego libre: No está mal que el niño se aburra o se frustre a esa edad, de hecho es parte fundamental para el desarrollo de su creatividad. Las pantallas al ofrecer una gratificación pasiva inhiben estas experiencias. Al no entregar pantallas, les permite usar su cuerpo e ingenio para crear sus propios juegos y estrategias de regulación emocional.Comuníquese y eduque con un lenguaje apropiado para su edad: Hable regularmente con ellos sobre lo que ven, y use instrucciones concretas que ellos puedan entender, como: “Algunas veces los contenidos que ves en la pantalla podrían confundirte o asustarte. Si eso pasa, ven corriendo a contarme” (10). Esto fortalece su pensamiento crítico.Limite el uso de pantallas a máximo una hora al día: Si el ocio digital se excede más de una hora, desplaza hábitos como el sueño, el juego, el aprendizaje y la interacción cara a cara. Limite el tiempo de pantalla máximo una hora diaria en casa y complemente el uso del tiempo libre con actividades que no impliquen el uso de dispositivos.Proteja la estabilidad y calidad del sueño: Los dispositivos interfieren con la calidad del sueño. Evite dejar pantallas o consolas en el dormitorio y evite el uso de dispositivos 1 hora antes de dormir. Entre 6 y 8 años: 9 a 11 horas de sueño por noche.Cree zonas y momentos libres de pantallas: Cero pantallas en la mesa, sin dispositivos en trayectos en carro, no hay pantallas en las habitaciones. Esto asegura atención plena y fomenta la conversación familiar.No entregue un smartphone propio: En esta edad no se necesita un smartphone. La luz azul suprime hasta el 99% de la melatonina. Si necesita comunicarse, use un reloj inteligente o teléfono básico sin internet.Sin redes sociales: Niñas y niños no están preparados emocional ni cerebralmente para gestionar redes sociales y estas no están diseñadas para protegerlos. El diseño algorítmico captura masivamente sus datos y podría exponerlos a contenidos inapropiados. Redes sociales: después de los 16 años.Instale controles parentales: Use herramientas nativas (En Familia de Apple, Family Safety de Microsoft, Family Link de Google) o Qustodio. Control estricto para contenidos sexuales y violentos. Consulte https://www.commonsensemedia.org para revisar si el contenido es apropiado para su nivel de madurez.Permanezca atento al contenido que consumen: No permita el uso solitario de pantallas, convierta este tiempo en un espacio de diálogo activo donde usted le ayude a sus hijos a filtrar estímulos inadecuados y a comprender lo que observa.De 9 a 13 años: se inicia la presión socialEn esta etapa aparecen fenómenos como la presión del grupo, que se evidenciará con frases como “soy el único sin smartphone”. Para lidiar con eso, hable con otros padres (seguramente se dará cuenta que no es el único que impone esas restricciones).Investigaciones recientes recomiendan que el celular se entregue hasta los 16 años, al igual que el uso de redes sociales. Busque hacer acuerdos en este sentido con otras familias. De esta forma, desaparece la presión de grupo. Pero lo más importante, sea coherente y mantenga siempre las reglas.La OMS ha declarado que hasta los 2 años no debe haber nada de pantallas (eso incluye la TV). Foto:iStockAsí las cosas, estas son las 10 recomendaciones para esta edad:Mantenga con firmeza las reglas que ha definido: En la preadolescencia aumenta la relevancia de la opinión de los pares y con ello la presión social. Involúcrelos progresivamente en la definición de reglas sin perder el liderazgo. Visite https://www.healthychildren.org/spanish/fmp/paginas/mediaplan.aspx para conocer cómo definir las reglas junto a sus hijos.Fomente la autonomía en el mundo real: Asignarles responsabilidades en el hogar, movilizarse independientemente y hacer llamadas reales les ayuda a desarrollar autoconfianza y capacidad para resolver problemas e interactuar socialmente.Eduque sobre el diseño persuasivo: Explíqueles que las plataformas optimizan su diseño para secuestrar la atención. Las notificaciones, el desplazamiento infinito y los algoritmos de IA funcionan como anzuelos impidiendo que decidan libremente.Limite el uso de pantallas a máximo una hora al día: Cuando el ocio digital excede una hora, desplaza hábitos fundamentales para la salud mental y la reconfiguración cerebral que tiene lugar en la pubertad. Complemente el uso del tiempo libre con actividades que no impliquen el uso de dispositivos.Saque las pantallas de las habitaciones: Al estar sin supervisión, las pantallas facilitan el acceso a contenidos inapropiados, interacción con desconocidos o conductas de riesgo en línea.Proteja la estabilidad y calidad del sueño: La luz azul bloquea la melatonina y la dopamina de las redes sociales mantiene el cerebro en alerta. Evite pantallas 60 minutos antes de dormir. Entre 9 y 13 años: 8 a 10 horas de sueño por noche.Apoye las medidas de restricción de smartphones en el aula: Si el colegio de su hijo propone o implementa restricción de pantallas en las aulas, apóyelos. Estas medidas favorecen las interacciones cara a cara, pero sin reglas familiares complementarias, sus hijos compensarán en casa. Implemente normas, límites y zonas de desconexión.No ceda ante la presión social del "todos tienen uno": Ceder en sus límites porque solo alimenta un problema de acción colectiva. Si cinco familias acuerdan esperar, sus hijos tendrán su propio grupo. Retrasar la entrega no es ser aburrido ni castigar, sino proteger.Instale controles parentales: El monitoreo parental reduce significativamente las tasas de depresión y ansiedad. Use herramientas nativas (Apple, Microsoft, Google) o Qustodio como apoyo para filtrar contenidos y controlar el tiempo.Retrase el smartphone y las redes sociales hasta los 16 años: Está demostrado científicamente que entre los 9 y 13 años, el cerebro atraviesa una ventana de alta sensibilidad donde el uso de pantallas eleva el riesgo de depresión, especialmente en niñas de 11 a 13 años. Revocar el acceso o hacer una pausa para garantizar la protección también es una opción legítima.De 14 a 17 años: madurez emocionalAunque la edad es un primer punto de referencia, el uso de smartphones y redes sociales requiere un grado de madurez no solo biológico sino emocional. Las siguientes preguntas pueden ayudar a reconocer si los adolescentes están preparados para recibir o seguir usando un dispositivo, si es necesario establecer o mantener un límite estricto, o si ya están preparados para tener límites más flexibles:¿Son capaces de desconectarse de las pantallas una hora antes de ir a dormir?¿Respetan las normas y límites en otras áreas de su vida?¿Han tenido antecedentes de vulnerabilidad o conductas de riesgo?Generación Z pantallas. Foto:Imagen generada por IA.Sin embargo, en términos generales, las recomendaciones a esta edad son las siguientes:Fomente la autonomía en el mundo real: Asignarles responsabilidades, movilidad independiente y llamadas reales les permite sentirse útiles y capaces, brindándoles una fuente de fortaleza emocional y propósito.Eduque sobre el consumo crítico de contenidos: Mantener conversaciones regulares y abiertas sobre temas como la publicidad, la privacidad, la IA y el diseño persuasivo, le ayuda a fomentar el pensamiento crítico de sus hijos.Limite el tiempo de uso de pantallas: Los adolescentes que pasan más de 3 horas al día en redes sociales tienen el doble de riesgo de tener dificultades en salud mental. Limite el tiempo en redes sociales y videojuegos a máximo una hora al día entre semana y máximo 2 horas al día durante el fin de semana y las vacaciones.Saque las pantallas de las habitaciones: Las pantallas en habitaciones durante la noche mantienen el cerebro en excitación y facilitan el acceso a contenido inapropiado sin supervisión.Proteja la estabilidad y calidad del sueño: La luz azul bloquea la melatonina y la dopamina de las redes sociales mantiene el cerebro en alerta. Evite pantallas 60 minutos antes de dormir. Entre 13 y 17 años: 8 a 10 horas de sueño por noche.Apoye las medidas de restricción de smartphones en el aula: Si el colegio de su hijo propone o implementa restricción de pantallas en las aulas, apóyelos. Estas medidas favorecen las interacciones cara a cara y reducen las cibersituaciones que afectan la convivencia, pero cuando no hay reglas familiares que apoyen estas medidas sus hijos van a tender a compensar los tiempos de desconexión del colegio cuando lleguen a casa.Establezca zonas y tiempos de desconexión: Las interacciones cara a cara son la única manera de aprender a leer el contexto social. Reglas: cero smartphones en la mesa, desconectados en el carro, sin pantallas con amigos.Instale controles parentales: El monitoreo parental reduce las tasas de depresión y ansiedad. No es falta de confianza sino protección necesaria. Use herramientas nativas (Apple, Microsoft, Google) o Qustodio.Retrase el smartphone y las redes sociales hasta los 16 años: Entre los 9 y 15 años, el cerebro es hipersensible al diseño persuasivo de las redes sociales y a la comparación social. En esta etapa los "frenos" biológicos (corteza prefrontal) aún son muy inmaduros para autorregularse. Si aún no ha entregado estos dispositivos o plataformas espere hasta los 16 años. Si sus hijos ya tienen acceso, instale cuanto antes un control parental y defina límites, horarios y normas de uso.REDACCIÓN EDUCACIÓN Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.