Por Gabriel Romano Burgoa |

La Paz (EFE).- La posibilidad de adelantar en Bolivia un referéndum revocatorio para decidir la permanencia del presidente Rodrigo Paz emerge como una alternativa a la crisis política y social provocada por un mes de protestas y bloqueos de carreteras de sectores que exigen la salida del mandatario.

Una iniciativa de diálogo impulsada por el Parlamento, la iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y activistas de derechos humanos se truncó tras la reciente decisión de la Central Obrera Boliviana (COB) y la federación de campesinos de La Paz de no reunirse con el Gobierno e insistir en la renuncia del mandatario como su «única» demanda.

Otros sectores de la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, y grupos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) tampoco quieren dialogar. Alegan que votaron por Paz en los comicios de 2025 y le acusan de marginarlos del Gobierno, además de querer privatizar empresas y servicios, lo que niega el Ejecutivo.

Integrantes de la Policía de Bolivia custodian la Plaza Murillo este martes, en La Paz (Bolivia). EFE/ Luis Gandarillas