La agria experiencia de Isabel Díaz Ayuso en México solo fue el comienzo. La diputada española Cayetana Álvarez de Toledo, del conservador PP, ha desembarcado en el país latino para tomar el relevo de la presidenta de Madrid, cuyo homenaje a Hernán Cortés levantó tal revuelo que se vio obligada a cancelar la mitad de su agenda y volverse a España antes de tiempo. El sector de la derecha mexicana que encabeza el empresario Ricardo Salinas Pliego está dispuesto a seguir alimentando los lazos con sus homólogos en España y este lunes ha sido el turno de la portavoz de los populares en el Congreso español. “Se exigen perdones por la Conquista mientras en Jalisco siguen apareciendo fosas, tantas que ya no son noticia”, ha dicho la marquesa de Casa Fuerte en un evento del grupo Salinas organizado por el magnate. “Sheinbaum insiste en exigirle a España que pida perdón, pero antes debería ella pedir perdón a las madres buscadoras”, ha reiterado. La presidenta mexicana ha ironizado al final de su mañanera sobre la presencia de Álvarez de Toledo, “otra española” invitada por la derecha para hablar de la soberanía nacional. “Está buenísimo, está genial. Los nuevos cuadros de la política mexicana”, ha reído. “Está un poco... kafkiano, por lo menos”, ha completado. Salinas Pliego, férreo opositor de la mandataria y dueño de unas de las televisiones más importantes del país, TV Azteca, polemiza todos los días con el Gobierno de Morena, con quien está especialmente enfrentado tras verse obligado a desembolsar una deuda fiscal millonaria que el Ejecutivo buscaba cobrarle desde hacía años. “El día de ayer tuvimos nuestro consejo consultivo nacional con una invitada de lujo desde España. La participación de Cayetana fue... necesaria”, ha publicado en sus redes sociales. 01:08Sheinbaum sobre la visita de Cayetana Álvarez: "Es kafkiano"Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, este martes. Foto: Presidencia de México | Vídeo: EPVEl evento tuvo lugar en la Universidad de la Libertad, la institución privada que fundó el empresario hace apenas tres años y donde Ayuso también leyó uno de sus polémicos discursos, en el que puso a México y a España de ejemplo de “cómo mueren las democracias”. La presidenta de Madrid sigue sin soltar el tema y este martes ha vuelto a la carga con la supuesta censura de Claudia Sheinbaum, de la que no ha mostrado ninguna prueba. “Su decisión de vetarme no tuvo nada que ver con Hernán Cortés sino con mis reuniones con la oposición”, ha manifestado en su cuenta oficial de X. “La soberanía no es una bandera, no es un discurso inflamado contra el extranjero, no es un reproche histórico lanzado desde una mañanera”, ha comenzado esta vez Álvarez de Toledo que, a diferencia de la líder madrileña, ha entrado de lleno en las discusiones que agitan el avispero político interno: “Empieza en algo elemental: poder salir a la calle sin pedir permiso a un criminal, poder abrir un negocio sin pagar una extorsión”. “Un país no es soberano solo porque nadie lo invada. (...) La mayor amenaza a la soberanía de los mexicanos no viene de fuera”, ha completado. La intervención de la diputada española resuena en el contexto político del país, volcado en ese debate. El Congreso mexicano acaba de aprobar una reforma de la Constitución, gracias a la mayoría morenista, que permite anular elecciones cuando se demuestren “actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”. Ese temor vive en la órbita oficialista desde hace al menos un año, cuando el Gobierno de Donald Trump comenzó a agitar con más fuerza la posibilidad de una intervención directa en el país, que a la postre se ha mostrado real en otros Estados como Venezuela. La oposición en bloque ha rechazado la reforma, y se ha empleado a fondo en explotar los vínculos con el narcotráfico de los que Estados Unidos ha acusado formalmente a algunos funcionarios de Morena, como el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha. “El narco necesita impunidad, el populismo necesita financiación y amparo. La fusión tiene un nombre: narcoestado. Donde manda un narcogbernador, no hay gobernados libres”, ha lanzado Álvarez de Toledo, que más tarde ha publicado su intervención con esta síntesis: “Soberanía o Morena. Soberanía o Sheinbaum”. Fuera del sector ultraderechista que representa Salinas Pliego, la oposición tradicional mexicana encabezada por el PAN guarda, una vez más, silencio. Nada ha dicho su líder nacional, Jorge Romero, ni ninguno de los principales exponentes del partido, que miran desde una distancia prudente las invitaciones cada vez más frecuentes del magnate mexicano.