La Fiscalía chilena, junto a la Policía de Investigaciones (PDI), ha encabezado este martes un megaoperativo en que resultaron detenidas 19 personas, entre ellas a José Pérez Asencio, un ejecutivo de nacionalidad venezolana que trabajaba en una sucursal del Banco Santander, en el centro de Santiago, que tendría vínculos con una célula del Tren de Aragua (TDA). De acuerdo con la información preliminar, se trata de una investigación de más de un año, en la que se pesquisaron millonarios movimientos, a través de envío de dinero hacia el extranjero, en especial a un líder en una cárcel de Colombia, y cuyo origen proviene de las ganancias obtenidas por diversos delitos cometidos por el grupo en Chile. El monto establecido hasta ahora es de unos 85 millones de dólares.Según explicó el subprefecto de la PDI, Cristian Sepúlveda, jefe de la Brigada Investigadora del Crimen Organizado (Brico), se trata de “una actividad delictiva bastante compleja”, que involucra delitos como lavado de activos, extorsión, contrabando, asociación criminal y tráfico de drogas. Añadió que en la indagatoria también se establecieron ganancias provenientes de trata de personas con fines de explotación sexual y secuestros.Quien encabeza la investigación es el fiscal jefe de la zona metropolitana sur de Santiago, Héctor Barros, quien ha dicho que el ejecutivo ha sido detenido por sus operaciones internacionales vinculadas al Tren de Aragua. “No estamos hablando del banco, o que a través del banco hacía esto, sino que él tenía muchas cuentas abiertas en distintos bancos, y a partir de ahí empezaba a operar (...) Son 78.000 millones de pesos que salieron de Chile a través de empresas de criptomendas hacia otros países”, dijo.A través de una declaración pública, el Banco Santander ha señalado que “ha colaborado plenamente con las diligencias solicitadas por la autoridad competente”. “El Banco mantiene una política de tolerancia cero frente a cualquier conducta que se aparte de la ley o de la normativa vigente. En caso de verificarse responsabilidades individuales, se adoptarán todas las medidas que correspondan conforme a nuestros protocolos internos y a la legislación aplicable”, informó.El Tren de Aragua, una megabanda transnacional que nació en Venezuela, opera en Chile aproximadamente desde 2019 y 2020. Durante la pandemia, en especial, sus integrantes comenzaran a ingresar, sigilosamente, por pasos no habilitados en la frontera norte, que limita con Perú y Bolivia. En Chile se encuentran detenidos más de 300 de sus integrantes, y el año pasado fue condenada la cúpula inicial que operó en el país sudamericano, entre ellos su primer líder, Carlos González Vacca, alias Estrella. Pero la organización tiene una forma de operar en que suele rearticularse.Hasta el operativo de este lunes, la detención, en junio de 2025 de la facción del Tren de Aragua, Los Hermanos Cartier, en Puerto Montt, en el sur de Chile, había sido el golpe económico más grande a la organización criminal, cuando se desarticuló una red de lavado de activos que sacó de Chile más de 13,5 millones de dólares, producto el pago de tributos criminales o ‘vacunas’, como se le llama en jerga de la banda, por tráfico de migrantes y de drogas, explotación sexual, extorsiones y secuestros. Este tentáculo de la banda pagaba al Tren de Aragua una franquicia por usar su nombre -es una marca en el mundo delictual, tal como si fuera una empresa- y su líder, Gabriel Arturo Acosta Escalante, operaba desde Colombia. Fue detenido en mayo del año pasado en Antioquia, imputado por homicidio, homicidio frustrado, extorsiones, lavado de activos, robos con intimidación, robos frustrados y secuestros, entre 2022 y 2025, y se pidió su extradición a Chile. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, ha dicho, tras el operativo, que “este es un caso exitoso de investigación policial, pero también nos alerta del nivel de penetración del crimen organizado transnacional. Por eso el llamado es a trabajar todos juntos”.
Un ejecutivo de una sucursal del Banco Santander en Chile, entre los 19 detenidos tras un operativo contra el Tren de Aragua
La Fiscalía indaga el lavado de activos de 85 millones de dólares, dinero que fue sacado de Chile y que proviene de extorsiones, secuestros y trata de personas con fines de explotación sexual, entre otros delitos. Es el golpe económico más fuerte a la organización













