12/04/2026 Urna en las elecciones de Perú (archivo)
POLITICA SUDAMÉRICA PERÚ
El Gobierno del Perú dispuso este martes medidas laborales para facilitar la participación de los trabajadores en la segunda vuelta presidencial del próximo domingo 7 de junio, a través del Decreto Supremo Nº 007-2026-TR, publicado en el boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano.La norma establece que los trabajadores de los sectores público y privado que actúen como miembros de mesa —por sorteo o por elección ante la ausencia de titulares y suplentes— tendrán derecho a un día de descanso remunerado compensable el lunes 8 de junio. Las horas no laboradas podrán recuperarse en los diez días calendario posteriores, o en la fecha que fije el empleador.Documentos Nacionales de Identidad peruanos sobre una mesa de votación mientras un ciudadano deposita su voto en una urna de la ONPE durante una jornada electoral. (Imagen Ilustrativa Infobae)El documento que acredita la participación como integrante de una mesa de sufragio es el Certificado de Participación, emitido por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).El decreto también contempla una disposición para los trabajadores que prestan servicios en una jurisdicción distinta a su lugar de votación: podrán ausentarse del trabajo los días viernes 5, sábado 6, domingo 7 y lunes 8 de junio, siempre que acrediten haber ejercido su voto. Esas jornadas estarán sujetas a compensación posterior.PUBLICIDADObservadores de partidos políticos usan smartphones para documentar el proceso de recuento de votos, mientras miembros de mesa organizan y registran los sufragios en un centro electoral peruano. (Imagen Ilustrativa Infobae)Para quienes tengan turnos que coincidan con el horario de votación del domingo, la norma garantiza periodos de tolerancia al inicio o durante la jornada, también compensables, a fin de que puedan acudir a las urnas. Si además cumplen funciones como miembros de mesa, quedan facultados a no laborar ese día, con obligación de compensar las horas.Perú llega a este balotaje tras una década de turbulencia política que incluyó ocho presidentes en diez años. La elección del 7 de junio definirá quién gobierna el país durante el período 2026–2031. La primera vuelta fue, además, la más grande de la historia peruana, con 35 candidatos presidenciales en competencia y un nivel de votos en blanco e inválidos del 16,84% —más de 3,4 millones de papeletas—, cifra superior a la obtenida por cualquier candidato individual.Dos manos depositan sobres en una urna de la ONPE durante una jornada electoral en Perú, con la bandera nacional difusa al fondo, simbolizando la participación ciudadana. (Imagen Ilustrativa Infobae)El proceso estuvo marcado por irregularidades logísticas que obligaron a extender la jornada electoral un día adicional en tres distritos de Lima y en el exterior, y derivaron en la renuncia del titular del organismo electoral el 21 de abril. El escrutinio total demoró 33 días en completarse.PUBLICIDADLas medidas se producen en el marco de una segunda vuelta que enfrentará a Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, con el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, en lo que analistas describen como una reedición del balotaje de 2021, cuando Pedro Castillo derrotó a Fujimori por un margen estrecho.Fujimori obtuvo el 17,19% de los votos válidos en la primera vuelta del 12 de abril —cerca de 2,9 millones de sufragios—, mientras que Sánchez alcanzó el 12,03%, con 2,01 millones de votos. La diferencia que separó a Sánchez del tercer lugar, Rafael López Aliaga de Renovación Popular, fue de apenas 21.210 votos, según confirmó el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) el 17 de mayo.














