El pastor propietario de los siete perros que atacaron mortalmente a una joven que transitaba por unos caminos entre Roales de Campos y La Hiniesta, en Zamora, ha sido condenado a dos años y medio de prisión. La jueza, apenas unos días después de que concluyera el juicio, le ha impuesto la pena que le reclamaba la Fiscalía, contra los cuatro que pedía la familia de la víctima, como autor de un delito de homicidio por imprudencia. La magistrada ha considerado el atenuante de dilaciones indebidas en el proceso. La fallecida, Arancha G., tenía 27 años cuando fue hostigada y mordida en más de 100 ocasiones por los animales que Pedro G. mantenía mal cuidados en unas parcelas rurales en las proximidades de esos pueblos. Los testigos, entre ellos guardias civiles, aseguraron durante el juicio que situaciones así de agresividad y violencia canina eran recurrentes y que la manada incluso se abalanzó sobre los agentes.La Opinión de Zamora ha informado de esta resolución veloz de la titular del juzgado de lo Penal de Zamora, que asumió los hechos acontecidos el 24 de octubre de 2023, cuando aquella tarde la joven caminaba por esos caminos rurales y fue perseguida por la jauría, compuesta de tres mastines, dos careas y dos crías. La víctima consiguió avisar a sus padres de que estaba siendo atacada, pero cuando estos llegaron no pudieron socorrerla, y tampoco los guardias que intentaron salvarla, que relataron a la jueza que tuvieron que encerrarse en sus coches e incluso usar decisivamente sus armas para alejar a los cánidos. Estos fueron puestos bajo el control de un centro especializado y finalmente fueron sacrificados meses después de este episodio violento.El ganadero, según la sentencia, también tendrá que pagar los 250.000 euros que tanto la Fiscalía como la familia de la difunta le reclamaban en concepto de indemnización. La joven auxiliar de enfermería trabajaba en Zamora ciudad en un centro sanitario y vivía con sus padres en Roales del Pan, desde donde salió en dirección a las tierras donde el ganadero tenía su rebaño y los perros. Los testigos que fueron citados a declarar incidieron en que los animales estaban en mal estado, desatendidos y mal alimentados, lo cual pudo propiciar que se abalanzaran sobre esta joven. El hombre ya pasó unas semanas en prisión provisional, del 14 de febrero al 5 de marzo de 2024, tiempo que se le deducirá de los dos años y medio que se le han impuesto.