Miles de docentes han vuelto a recorrer las calles de València este martes, en un recorrido que finalizaba en la sede de la Conselleria de Educación en la avenida de Campanar- en la decimoséptima jornada de huelga indefinida, para exigir al Gobierno valenciano que atienda sus reivindicaciones y ponga fin al conflicto educativo. En medio de un ambiente festivo y reivindicativo —como ha venido siendo habitual en las últimas semanas, a excepción de los incidentes del pasado domingo— los representantes de los sindicatos mayoritarios en la enseñanza pública valenciana (STEPV, CCOO y UGT) han comparecido de manera conjunta para fijar sus líneas rojas y valorar el estado del conflicto laboral, que cumple ya su cuarta semana de paros.
Pese al cansancio acumulado tras semanas de un “esfuerzo titánico”, los portavoces sindicales han asegurado que la comunidad educativa no va a bajar los brazos y han situado la resolución del conflicto en el tejado de la Conselleria de Educación. De este modo, exigen la reapertura inmediata de las cuestiones retributiva y lingüística para poder alcanzar un principio de acuerdo definitivo.
Marc Candela, portavoz de STEPV, ha detallado los mínimos exigidos para poner fin a los paros. Aunque ha reconocido que se han logrado avances en materias como las ratios, ha dejado claro que la negociación está completamente encallada en dos puntos clave: las retribuciones y el valenciano. “Lo que nos han ofrecido no es aceptable ni para nosotros ni para el profesorado que participó en la consulta”, ha afirmado Candela, quien estima que la Conselleria remitirá un documento definitivo entre la tarde del miércoles y el jueves. Según el representante sindical, si el Consell cede en estos dos apartados, las bases valorarán positivamente el texto y se podrá proceder a la firma.
















