El caso contra el exconselleiro do Mar de la Xunta de Galicia Alfonso Villares por presunta agresión sexual no está archivado de forma definitiva. Lo recuerda Paloma Lago, la mujer que lo denunció, en una entrevista publicada por la revista ¡Hola! que coincide con la vuelta de él a un cargo público. El presidente gallego, Alfonso Rueda, había manifestado su voluntad de darle de nuevo un puesto en su equipo y le ha buscado acomodo como delegado territorial de la Xunta en Lugo, un puesto del que tomó posesión este martes, arropado por tres conselleiros.
Lago señala en la entrevista que se han ocultado datos sobre el caso y, por ese motivo, ha decidido aclarar públicamente cuál es el punto del proceso judicial en el que se encuentra. Hasta este momento, indica, no había hecho declaraciones porque así se lo habían recomendado mientras durase la investigación judicial. Expone que hay un auto de cierre de sumario con fecha del 7 de abril y otro posterior, del día siguiente, en el que se dicta un sobreseimiento provisional de la causa. “Y no un sobreseimiento libre, como solicitaba la defensa del investigado. Eso hubiera dejado el caso completamente cerrado, pero no ha sido así”, expone.
La denunciante añade que esto quiere decir que continúa abierta la posibilidad de que se reabra el caso si aparecen nuevas pruebas. “Esto no ha terminado. Verdad solo hay una y verdad judicial, también. Y nadie puede pasar por encima y pisotearla”, protesta. En la entrevista habla también de las dificultades que ha pasado y señala que no le resulta fácil hablar de lo ocurrido. Alude al sobreseimiento provisional como un punto de inflexión: “Ya puedo descansar un poquito de esta tensión tan grande acumulada”. También se reafirma en su decisión de denunciar: “Estoy tranquila porque hice lo que debía”.







