La Audiencia de A Coruña descarta que el político del PP sometiera a sumisión química a la denunciante, que no ha recurrido
El exconselleiro de Mar de la Xunta, Alfonso Villares, ha comparecido este jueves en un hotel de Santiago para anunciar que la causa judicial en la que se le acusaba de agresión sexual ha sido archivada de forma definitiva. Villares, que dimitió del cargo en junio de 2025 tras ser procesado por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, pedirá su reingreso en el PP. Tras su renuncia, fue despedido con honores por el Gobierno de Alfonso Rueda, pero él considera que su “buen nombre” ha sido “injustamente dañado” y ha exigido a la oposición que le pida disculpas.
Villares fue denunciado en febrero de 2025 por la presentadora y modelo Paloma Lago, cuya identidad fue revelada por el entorno del político el día que él dimitió. Rueda lo mantuvo en el cargo durante cuatro meses pese a conocer la denuncia. Cuando el Tribunal Superior, encargado del caso por estar él aforado, admitió el asunto y anunció que empezaría a practicar diligencias, Villares presentó su renuncia. La investigación la asumió entonces un juzgado de Ferrol ante el que exconselleiro declaró el pasado 15 de septiembre. A raíz del resultado de los “análisis, exploraciones y pruebas clínicas” y la declaración de médicos especialistas, la jueza descartó que el político, de profesión veterinario, hubiese agredido a la denunciante en diciembre de 2024 utilizando sumisión química.






