Rafa Jódar continúa su camino en Roland Garros, donde este martes se enfrentará a su rival más duro hasta la fecha en el torneo, Alexander Zverev. El tenista español ha hecho verdaderos méritos para alcanzar los cuartos de final, una ronda en la que, como ya es habitual, solo le acompaña su padre.Solo, muy concentrado y serio. Así suele mostrarse el padre del madrileño en un box que contrasta con los de la mayoría de tenistas profesionales, habitualmente repletos de entrenadores, familiares y miembros de sus equipos. Su padre es su mayor apoyo y el único que puede estar en su box, por el momento. En este sentido, al padre de Jódar, que incluso en las primeras rondas se ha tenido que sentar entre el público, se le ha visto solo en un palco de hasta 18 asientos en el Grand Slam de tierra batida. Sin preparador físico, representante, invitados VIP ni patrocinadores; solo él."Los jugadores tenemos el derecho de decidir quién se sienta en nuestro box y el único que puede hacerlo en el mío es mi padre. Mi equipo somos mi padre y yo", ha querido dejar claro Jódar. De hecho, sus amigos se sientan en la grada, junto al resto de espectadores.La imagen del box del español es tan inusual que, el otro día, cuatro aficionados se equivocaron y se sentaron detrás de él, por lo que tuvo que llamarles la atención y pedirles que se cambiaran de sitio. "Siempre ha estado conmigo y tener hoy aquí a miembros de mi familia junto a él es increíble. Siempre ha sido mi mayor apoyo", le dedicó Jódar tras imponerse a Pablo Carreño en cinco sets (4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2).Por el momento, parece que esto seguirá durante todo 2026, según ha dicho Jódar. Ya en 2027 podría haber nuevas incorporaciones, como nuevo entrenador u otros miembros.