Sabemos que el mundo de hoy presenta una configuración diferente a la tradicional, y la tendencia a la baja en la natalidad que pisa fuerte en muchos países, en el nuestro vino de la mano de un aumento de las mascotas en los hogares.Un estudio realizado por el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral muestra que la tasa de natalidad en Argentina cayó un 40% desde 2014, una de las disminuciones más bruscas en América Latina.Hace solo unas semanas se daba a conocer el cierre de la maternidad del Sanatorio Finochietto, y las guarderías también van viendo paulatinamente reducida su currícula.En paralelo, 8 de cada 10 argentinos tiene una mascota, y 9 de cada 10 la considera parte de la familia, según un informe realizado por la consultora Youniversal.El mercado tomó nota, y la humanización de los animales trajo aparejada una diversificación de la oferta con foco en su bienestar: desde chocolates y tiendas de golosinas naturales en base a carnes y verduras, pasando por onerosas marcas de ropa de shoppings con líneas especiales para perros y guarderías premium, hasta la novedad de una reconocida prepaga que ofrece cobertura integral en salud por una cuota fija mensual.De hecho, según se expuso en la presentación oficial para la prensa de Omint Mascotas, y en base a datos de Kennel Club Argentina, ya son entre 35 y 50 mil las personas que trabajan en alguna actividad, producto o servicio vinculado al bienestar animal, lo cual implica más de 8 mil millones de dólares anuales en la economía argentina.Algunas cifrasLo cierto es que la irrupción de las mascotas en el escenario urbano viene ganando cada vez más espacio.