Las pol�ticas migratorias y las reformas del mercado laboral est�n afectando al desempleo, pero de maneras muy diferentes.Hace una d�cada, casi nadie habr�a pronosticado que el �ndice de desempleo en Espa�a —pa�s que durante mucho tiempo ha sufrido un elevado desempleo cr�nico — converger�a con el de Finlandia. Sin embargo, eso es lo que ha ocurrido este a�o, con un desempleo en ambos pa�ses que ronda el 10%.�Se trata de un �xito de las pol�ticas espa�olas o de un fracaso de las finlandesas? En cierto modo, ambas. Y en cierto modo, ninguna. Porque tambi�n es una historia sobre hasta qu� punto la formulaci�n de pol�ticas econ�micas depende de factores que escapan al control de los gobiernos.Tanto Finlandia como Espa�a son sociedades envejecidas que han experimentado una mayor inmigraci�n en los �ltimos a�os. En el caso de Espa�a, esto ha coincidido con un fuerte repunte de la demanda gracias a la recuperaci�n del turismo y otros servicios tras la pandemia, as� como a la inyecci�n de fondos de recuperaci�n de la UE. Adem�s, muchos de los reci�n llegados proceden de Latinoam�rica, por lo que hablan el mismo idioma y comparten similitudes culturales.Esto ha ayudado a los inmigrantes a conseguir empleo, sobre todo en el sector tur�stico y hotelero. De hecho, seg�n el FMI, la inmigraci�n contribuy� con aproximadamente tres cuartas partes del aumento acumulado del empleo en Espa�a entre 2022 y 2025. En opini�n de Claudia Ram�rez, responsable del departamento de Espa�a y Chile de la OCDE, tambi�n hubo efectos secundarios positivos: muchas mujeres reci�n llegadas han asumido trabajos de cuidado infantil o de ancianos, lo que tambi�n estaba "ayudando a otras mujeres, mujeres espa�olas, a incorporarse al mercado laboral".En el caso de Finlandia, los inmigrantes llegados en los �ltimos a�os, incluidos los refugiados ucranianos, han tenido m�s dificultades para encontrar trabajo. No ayud� que su llegada coincidiera con una baja demanda derivada de la guerra de Ucrania, la consolidaci�n fiscal y el endurecimiento de la pol�tica monetaria del BCE, que se traslada con especial rapidez a los hogares finlandeses debido a la abundancia de hipotecas a tipo variable. Adem�s, el finland�s no es un idioma f�cil de aprender.David Haugh, responsable del departamento de Finlandia y Nueva Zelanda de la OCDE, se�al� que tambi�n exist�an otros factores. "Finlandia es una econom�a que requiere mano de obra muy cualificada, est� muy avanzada industrialmente y su capacidad de absorci�n es menor que la de Espa�a". El llamado modelo n�rdico, que implica buenas condiciones laborales y salarios m�nimos elevados mediante convenios colectivos, "significa que las barreras de entrada al mercado laboral finland�s son altas", a�adi�. "Cuando se consigue un trabajo, es de muy buena calidad en t�rminos internacionales, pero no es f�cil acceder a �l".Finlandia ha introducido reformas para flexibilizar el mercado laboral, por ejemplo, facilitando el despido de trabajadores a las empresas. Sin embargo, en un contexto de demanda ya d�bil, los sindicatos finlandeses argumentan que estas reformas solo han empeorado la situaci�n. "Han aumentado la inseguridad de muchas personas, sobre todo de los asalariados; han provocado que ahorren en lugar de consumir", asegura Patrizio Lain�, economista jefe de SAK, la organizaci�n central de los sindicatos finlandeses.Espa�a tambi�n ha introducido reformas en el mercado laboral con el objetivo de reducir la precariedad laboral disminuyendo el porcentaje de personas con contratos temporales. Ram�rez afirm� que han tenido �xito, mejorando la seguridad laboral mientras el desempleo ha seguido disminuyendo. El gobierno laborista brit�nico, que est� introduciendo normas para reducir los "contratos de cero horas" a pesar de las advertencias de que estos cambios agravar�n el desempleo, encuentra cierto consuelo en la situaci�n de Espa�a. Pero, como asegur� Ram�rez, el momento ha sido oportuno. "El ciclo econ�mico se encuentra en una fase de crecimiento, por lo que este es un momento muy favorable para que los espa�oles introduzcan estas reformas".Pero conviene no sobrestimar el �xito de Espa�a. Con un �ndice de desempleo cercano al 10%, sigue siendo el doble de la media de la OCDE, y muchos empleos en Espa�a contin�an siendo de baja remuneraci�n y productividad. Si comparamos Finlandia y Espa�a en t�rminos de tasas de empleo, Finlandia a�n parece estar en una situaci�n algo m�s favorable. Y aunque los inmigrantes se han integrado al mercado laboral, Espa�a no ha logrado ampliar significativamente su oferta de vivienda, lo que est� provocando un aumento de los alquileres y tensiones sociales.Dicho esto, hay un par de lecciones valiosas de la historia reciente de Finlandia y Espa�a. Primero, utilizar la inmigraci�n como una forma de afrontar el envejecimiento de la poblaci�n ser� mucho m�s f�cil para algunos pa�ses que para otros, debido a su idioma, historia y modelo econ�mico.Y segundo, si se quiere impulsar reformas en el mercado laboral, ya sea para liberalizar las condiciones para los empleadores o para reforzar la seguridad de los trabajadores, lo que determina su �xito o fracaso no es solo el dise�o, el grado de consulta o cualquiera de esos otros aspectos que obsesionan a las autoridades. La clave est� en si el momento es el oportuno.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
�C�mo ha conseguido Espa�a converger con Finlandia en su tasa de desempleo?
Hace una d�cada, casi nadie habr�a pronosticado que el �ndice de desempleo en Espa�a —pa�s que durante mucho tiempo ha sufrido un elevado desempleo cr�nico — converger�a...








