Los mercados han recibido con euforia la sorpresa de que el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella quedara como ganador de la primera vuelta presidencial en Colombia. El peso, las acciones, la deuda y el riesgo país tuvieron un comportamiento positivo durante la jornada de este lunes. El índice Colcap cerró con una subida del 3,6% y durante las primeras horas de la jornada fue el índice bursátil con mayor avance en el mundo (superando el 6%). El peso colombiano cerró como la moneda de mejor desempeño global: el dólar cayó un 3,6% —su mayor retroceso desde 2022, según Bloomberg—, cerrando por debajo de la cota psicológica de 3.600 pesos. Los precios de los bonos de deuda pública también subieron, lo que hizo caer su rentabilidad, al mismo tiempo que la percepción del riesgo país disminuyó. Ante el furor de la victoria, sin embargo, algunos expertos recuerdan que es mejor abrocharse los cinturones: “Vienen tres semanas de alta volatilidad”, dice a EL PAÍS Gregorio Gandini, fundador de Gandini Análisis. El experto explica parte del repunte: “Los mercados suelen ver con mejores ojos a los gobiernos de derecha que a los de izquierda”. Y es que el abogado De la Espriella, que ninguna encuesta había proyectado como ganador, obtuvo el 43,7% de los votos en la primera vuelta presidencial, superando al izquierdista Iván Cepeda, que llegó al 40,9% y que se colaba como el favorito según la mayoría de las encuestas. Los mercados, que habían llegado al domingo con los nervios a flor de piel —el peso tuvo el viernes el peor desempeño entre las divisas de países emergentes—, descontaron de golpe las primas de riesgo que venían acumulando en los últimos meses. El gesto más elocuente ha sido la caída de 35 puntos básicos intradía en el indicador de riesgo de impago de deuda a cinco años, conocido como CDS. “Es la señal más clara de reducción en la percepción de riesgo, y se acerca ya a los niveles de Brasil”, explica Gandini. El indicador mide directamente lo que los inversionistas piensan de la capacidad del gobierno para pagar su deuda. “El mercado valora que haya una alineación hacia un candidato con una actitud clara frente al gasto público. Mientras De la Espriella tiene un discurso explícito de recorte, Cepeda no ha hecho mención real a optimización ni ahorro, y eso genera una percepción de mayor riesgo de endeudamiento bajo un posible mandato suyo”, agrega. Los bonos en pesos (los llamados TES) a 5 años vieron caer su rentabilidad casi un 6%, lo que significa que hubo apetito por la deuda colombiana. El frente sensible es lo que viene. El banco estadounidense Citi muestra que en 17 de 18 escenarios que modeló en la segunda vuelta, gana el polémico abogado con acento caribeño aunque nacido en Bogotá. Pero el riesgo político persiste y los resultados de la jornada de hoy han sido más una declaración de intenciones. Patricia Muñoz Yi, profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Javeriana, advierte que los mercados no deben asumir que los votos de la senadora uribista Paloma Valencia llegarán en bloque a De la Espriella. “Los electores no se desplazan en una ecuación matemática perfecta hacia el otro candidato que ha pasado a segunda vuelta”, explica. Y recuerda que una parte importante del electorado de Valencia respondía a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, un perfil de centro que difícilmente migrará hacia una derecha radical. Oviedo anunció que el miércoles dará su posición frente al resultado, desmarcándose del anuncio casi inmediato que dio Valencia al reconocer la derrota. El mercado vigila con cautela dos realidades paralelas: la sorpresa de De la Espriella, pero también el hecho de que Cepeda obtuvo la mayor votación de la izquierda colombiana en la historia. La elección no está definida y el ruido institucional —el presidente Petro en un principio no reconoció los resultados del preconteo— inyectará dosis adicionales de inestabilidad. La banca de inversión internacional comparte esa reserva. En un informe publicado este lunes, los analistas de Bradesco BBI, la división de banca de inversión de uno de los mayores bancos de Brasil, ponen freno al entusiasmo. Su argumento es que gran parte de las buenas noticias ya estaban descontadas. Las acciones colombianas llevan meses recuperándose del golpe que sufrieron cuando Petro llegó al poder en 2022, y ya no están baratas, argumentan. “Este movimiento parece más un rally de alivio que un cambio de régimen”, advierten los analistas de la firma brasileña. Falta la segunda vuelta y la aritmética es más compleja de lo que intuye el festejo de hoy. Goldman Sachs señala que De la Espriella retendría el 83% del voto que en 2022 fue a Rodolfo Hernández, mientras que Cepeda capturaría el 75% de quienes entonces votaron por Petro. El mismo banco apunta que las encuestas de aprobación dan ciertas luces al respecto: Cepeda llega al balotaje con 18 puntos más de colombianos que lo rechazan que los que lo aprueban; De la Espriella está prácticamente en tablas. Por su parte, Muñoz Yi, de la Javeriana, desafía la lectura inversora y destaca que el resultado de Cepeda en primera vuelta ha sido “más un piso que un techo”. Recuerda que hay departamentos en los que la participación quedó por debajo de la media nacional del 57,88% del censo electoral que votó, lo que deja margen para movilizar “votantes entre sectores beneficiados por las políticas sociales del gobierno, indecisos urbanos y organizaciones sociales que no se activaron el domingo”. El rally de este lunes es el precio que le ha puesto el mercado a un cambio político en Colombia y la factura se cobrará el 21 de junio.
La victoria de De la Espriella desata la euforia en los mercados financieros colombianos
El peso, las acciones, la deuda y el riesgo país han vivido una jornada de rally tras el triunfo del candidato de ultraderecha en la primera vuelta, pero los analistas advierten que vienen “semanas de alta volatilidad”











