El brutal crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue desmembrada y enterrada en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra por Claudio Barrelier, desató una fuerte tormenta política y judicial en Córdoba.

Las repercusiones salpicaron a diversos sectores. Por un lado, al ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y al fiscal del caso, Raúl Garzón, cuestionados por la investigación para encontrarla. Por el otro, al concejal Ricardo Moreno por su vínculo con el asesino, y al fiscal Iván Rodríguez por haber liberado a Barrelier en 2025 tras un hecho similar.

Ante este escenario, Quinteros se defendió en el programa El Show del Lagarto y lanzó duras críticas a la oposición. El funcionario aseguró que "me están pegando a mí, al fiscal, a todo lo que ande dando vueltas", y añadió que "es la parte más mugrienta de la política, donde no me puedo meter. Yo lo puedo mirar a los ojos y decirle que está hablando con una persona de bien, puedo tener mil errores pero a la función pública la tomo como un deber".

En ese mismo sentido, el ministro se refirió al impacto familiar de la situación y al accionar de sus detractores: "A mis hijos que siguen por los medios toda esta mugre, les digo que me gustaría vivir en un mundo en que la política respetara el dolor de una familia". Acto seguido, fustigó con dureza el oportunismo político: "Han matado salvajemente a una chica de 14 años y están más preocupados en ver a quién se llevan puesto políticamente. Agostina fue la hija de todos durante todos estos días y estos carroñeros miserables por buscar un puñado de votos se cagan en absolutamente todo. Bueno, no está al frente alguien que haga lo mismo".