SEÑOR DIRECTOR:En su primera Cuenta Pública, el Presidente Kast redujo la salud a una sola problemática: la lista de espera oncológica, unos 33 mil pacientes según sus cifras. El total en espera bordea los 2,9 millones de casos, y en campaña había prometido enfrentarlas todas con un “estado de emergencia sanitaria nacional”.La más numerosa es la odontológica, con 512.517 registros al cierre del cuarto trimestre de 2025, y no recibió una sola medida. El propio programa del Presidente Kast comprometía una estrategia de salud bucal con enfoque preventivo en atención primaria, y de ella no quedó rastro. Ahí está la contradicción de fondo en esta gestión: el Presidente puso la prevención al inicio del cuidado y reconoció que “el sistema actúa cuando ya es tarde”. El diagnóstico es preciso; la receta, su exacto reverso.Prevenir es fortalecer la atención primaria, donde se pesquisa a tiempo lo que después llena los hospitales. Es lo que el programa ofreció y la Cuenta Pública omitió. Hace pocos días su propia ministra de Salud se declaró “APS Lover”, amor difícil de reconocer en un presupuesto que se ajusta a la baja.Comprometió una emergencia para todo el sistema, no solo para el cáncer. El sello de este gobierno debe estar donde su propio programa lo comprometió: en la atención primaria.Sebastián Zamorano Vidal Centro de Políticas Públicas en SaludUniversidad Finis Terrae
Salud: lo prometido y lo omitido - La Tercera
Salud: lo prometido y lo omitido









