De repente, un futbolista normal se volvió relevante… solo por ser común. Tim Payne se volvió tendencia durante los últimos días y se convirtió en el primer acontecimiento curioso del Mundial 2026, luego de que un influencer argentino, Valen Scarsini, lo eligió como el futbolista desconocido que las redes harían famoso.De tener 4,371 seguidores el 26 de mayo pasado, el neozelandés ahora cuenta con 4.1 millones de seguidores en Instagram, aun lejos de los 506 millones de Lionel Messi o de los 665 millones de Cristiano Ronaldo.De cualquier modo, Payne se convirtió en el primer acontecimiento curioso alrededor del Mundial 2026, aunque su historia tiene un antecedente, aunque no en el césped sino sobre el hielo: el de John Scott, un jugador conocido por ser bueno para intimidar rivales.Con 2.03 metros y 115 kilos, su trabajo en 2015 consistía en neutralizar oponentes y cuidar a las estrellas de su equipo, los Arizona Coyotes, en un deporte conocido por permitir las peleas a golpes en pleno anillo de hielo. En ese momento solo tenía 5 goles y poco más, salvo la fama de “matón”.Pero una broma en redes sociales hizo estallar su nombre, luego de que varios creadores de contenido sobre la NHL pidieron al público que escogieran a Scott para el Juego de Estrellas de aquella temporada, pese a sus escasos méritos deportivos.Los influencers aprovecharon que ese año la NHL cambió su formato a un torneo de tres contra tres jugadores, por lo que abrió las votaciones en internet y así se definieran a los capitanes de cada equipo.Desde Reddit planearon votos masivos por Scott, aun cuando ofensivamente sus habilidades eran pocas y el formato del nuevo All Star requería muchísima velocidad y gran técnica. “Vota por Scott” fue simplemente el nombre de la campaña que se viralizó.Y para sorpresa de todos, el internet ganó: John Scott fue el jugador más votado de toda la NHL y nombrado capitán de la División Pacífico, algo que no le gustó a los directivos de la Liga, pues consideraban que un jugador de tal rudeza no era la mejor imagen.Los ejecutivos presionaron a Scott para que declinara su participación, y cuando estaba por aceptar la idea y ausentarse, decidió honrar la votación de los fans, aunque el desenlace de su decisión no fue el esperado, al menos por él. Unos días después los Coyotes lo traspasaron al Montreal Canadiens, desde donde luego lo enviaron a Ligas menores en la isla remota canadiense de Terranova.“Si bien puede que no merezca ser un NHL All-Star, sé que merezco ser el juez de lo que mis hijos se sentirán orgullosos, y de lo que no", argumentó.Fue la indignación del público que la NHL recapacitó y le permitió participar en el Juego de Estrellas como capitán independiente, al grado de convertirse en el héroe de la semana en Nashville, donde se jugó el All-Star.Más significativo fue el fenómeno porque Scott fue considerado el Jugador Más Valioso tras anotar dos goles esa noche, cuando para “honrar” su fama, le propinó un golpe de broma a la superestrella Patrick Kane. Fue el evento canónico que lo consolidó en la fama, luego de que durante su época como universitario jugaba este deporte sobre todo para tener una profesión."Todo lo que hice fue trabajar duro y hacer lo suficiente para ganarme una beca. Fue la forma en que lo vi, que nunca llegaría a la NHL, pero tendría un título en ingeniería", relató años después.Por su actuación en el All-Star recibió un coche nuevo y un cheque de un millón de dólares. Sus compañeros lo levantaron en hombros y poco después escribió una carta que pasará a la historia en The Players' Tribune, titulada: "A la NHL: No soy un chiste".Ahí contó las amenazas de la liga y cómo ese evento le cambió la vida. Scott se retiró al final de la temporada en 2017, habiendo pasado de ser un meme irónico a una de las historias más inspiradoras de la historia del deporte.Actualmente tiene su podcast (Dropping the Gloves), donde él es su propio anfitrión y es muy popular en el mundo del hockey. Ahí analiza la NHL, además de entrevistar a jugadores y compartir sus propias anécdotas. También ha trabajado como analista e invitado especial para la cadena NBC Sports Chicago y hoy en día vive una vida común junto a sus ocho hijas, además de que da charlas motivacionales sobre cómo manejar la presión y el rechazo en el ámbito deportivo.
El futbolista ‘normal’ que se hizo viral, Tim Payne, tiene su antecedente en el hockey.
Hace unos días, las redes sociales hicieron famoso al neozelandés Payne sin razón aparente, tal como hace una década John Scott llegó a ir a un All-Star.










