El Mundial 2026 todavía no empezó a disputarse en las canchas de Estados Unidos, México y Canadá, pero las redes sociales ya tienen a su primer campeón inesperado: Tim Payne.

Se trata de un defensor neozelandés de 32 años que, en cuestión de 48 horas, pasó del anonimato absoluto a convertirse en una celebridad global de internet, superando la barrera de los 2 millones de seguidores en Instagram y todo fue culpa de un argentino.

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El fenómeno nació de pura curiosidad. El creador de contenido argentino Valen Scarsini, conocido en redes como El Scarso, se propuso la tarea de investigar quién era el futbolista con menos popularidad digital de todos los planteles clasificados a la cita mundialista. El resultado de su búsqueda fue Payne, jugador de los All Whites, quien apenas contaba con poco más de 4 mil seguidores.

La idea del influencer fue simple pero letal: inundar la cuenta del defensor con comentarios positivos, darle follow masivo y "hacerlo protagonista" para motivarlo a él y a su selección a conseguir la primera victoria de su país en la historia de los Mundiales. Sin embargo, todo se salió de control.