Las versiones sobre presuntas irregularidades patrimoniales vinculadas al entorno familiar de Manuel Adorni volvieron a instalarse en la agenda pública a partir de la difusión de documentación que apuntan a operaciones financieras realizadas por su padre, Jorge Adorni, en los años previos a la llegada del actual funcionario al gobierno de Javier Milei. Una de las operaciones más señaladas es la constitución de una hipoteca sobre el departamento familiar para garantizar un préstamo de 22.500 dólares otorgado por dos jubiladas, en una maniobra que generó, una vez más, serios cuestionamientos por las condiciones del acuerdo y el perfil de las prestamistas.

Según lo trascendido, la operatoria se habría concretado mediante un contrato privado que luego fue respaldado con la garantía real del inmueble, lo que implicó la inscripción de una hipoteca. Las acreedoras, identificadas como dos mujeres jubiladas sin antecedentes en el sistema financiero formal, habrían entregado el dinero en efectivo en 1996, lo que despertó interrogantes sobre el origen de los fondos, la formalización de la operación y la tasa de interés pactada. En ese contexto, distintos informes señalan que la documentación incluye pagarés y compromisos de devolución incumplidos que derivaron en una denuncia en 2002 porque no se había devuelto el efectivo acordado.