Varios líderes ultraderechistas de América y España han celebrado en las últimas horas el triunfo en primera vuelta de Abelardo de la Espriella, que se ha convertido inesperadamente en el candidato a batir en las elecciones de Colombia. El aspirante outsider y recién estrenado en la política ganó la contienda con más de 10,3 millones de votos, un 43,7% del total. Durante su campaña ha impulsado sus vínculos con la red ultraderechista global, que hoy se regocija ante la posible llegada de un nuevo liderazgo en un país que durante años fue la excepción.Uno de los primeros en salir a felicitar al ultra colombiano ha sido el presidente argentino, Javier Milei, que se reconoce como el “impulsor” de este movimiento en Latinoamérica. “Este resultado refleja el anhelo de libertad y progreso del pueblo colombiano, y una voluntad expresa de decirle basta al fracasado modelo socialista que tanto daño le ha hecho a nuestra región, y a Colombia en especial, en los últimos cuatro años”, ha manifestado en X. Las propuestas de Milei han sido de gran inspiración para De la Espriella, que también propone recortar el Estado —como la motosierra en Argentina— y asegura renunciar a su sueldo como presidente, como ya lo hizo el líder argentino como diputado. “De repetirse este resultado en segunda vuelta, no tengo dudas que Colombia va a ingresar nuevamente al concierto de las Naciones Libres, y retomará un rumbo orientado a la defensa de la vida, la libertad y la propiedad”, ha añadido Milei.José Antonio Kast, presidente de Chile, ha felicitado al colombiano “por su gran triunfo en la elección”. “Le deseo el mayor de los éxitos en la segunda vuelta. Una Colombia más libre y segura es una buena noticia para toda la región”, ha expresado en redes sociales. De la Espriella se reunió en marzo con Kast en Miami en el marco de la reunión del Escudo de las Américas. Aunque el colombiano no fue invitado, aprovechó esa ocasión para dejar verse con líderes afines a Donald Trump y miembros de su Gobierno.Varios congresistas republicanos se han sumado al convite. La senadora por Florida, María Elvira Salazar, muy cercana a De la Espriella, ha destacado: “Yo conozco a Abelardo y sé que tiene lo que se necesita en este momento para derrotar a la izquierda radical, poner orden, y cambiar el rumbo de Colombia”. Mucho más matizado ha sido el senador por Ohio, Bernie Moreno, que fungió como observador electoral durante el domingo. “¡Menudo día en Colombia! Enhorabuena a De la Espriella por haber obtenido el mayor número de votos. La belleza de la democracia quedó plenamente de manifiesto cuando el pueblo colombiano ejerció su poder para trazar su futuro, con sus propias manos y con sus propias voces”. A su vez, el congresista colombo-estadounidense ha anunciado que volverá a Colombia el próximo 21 de junio, cuando se celebra la segunda vuelta para “observar” los comicios.El último líder latinoamericano en festejar a De la Espriella ha sido el ecuatoriano Daniel Noboa. Ambos se reunieron el viernes de manera virtual, dos días antes de las elecciones, para mostrar su afinidad y prometer una mejor alianza entre países para combatir el narcotráfico que azota la frontera común. En su mensaje del domingo, Noboa rechazó el pronunciamiento del presidente Gustavo Petro de no reconocer aún los resultados del preconteo: “Lamentablemente, ser mal perdedor es algo contagioso. Correa logró contagiar a otros de la región”. En las más recientes elecciones ecuatorianas, la candidata correísta, Luisa González, no reconoció su derrota y denunció un fraude electoral.¡Felicidades, @ABDELAESPRIELLA, por una gran victoria! Lamentablemente, ser mal perdedor es algo contagioso. Correa logró contagiar a otros de la región. Éxitos en la segunda vuelta. El pueblo colombiano necesita un cambio real.— Daniel Noboa Azin (@DanielNoboaOk) June 1, 2026
De Milei a Noboa, pero sin Trump: La ultraderecha global celebra el triunfo de Abelardo de la Espriella
Los presidentes ultras de la región felicitan al candidato colombiano, ganador de la primera vuelta presidencial. El estadounidense mantiene el mutismo sobre las elecciones











