Por Hugo Barcia |
Miami (EFE).- La temporada de huracanes comenzó este lunes con previsiones optimistas en el Atlántico, donde los expertos prevén una actividad inferior al promedio, aunque pidieron no bajar la guardia recordando el potente ciclón Andrew, que en 1992 devastó el sur de Florida en un año también considerado tranquilo.
Las estimaciones de la Oficina Nacional de la Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos pronostican que la región Atlántica reciba hasta 6 huracanes y 14 tormentas con nombre hasta el 30 de noviembre, cuando concluya la temporada ciclónica.
Una cifra inferior a la media histórica que se atribuye a la casi segura aparición de ‘El niño’ este verano, un fenómeno meteorológico que disminuye la probabilidad de huracanes, pero que los meteorólogos subrayan que no implica que la intensidad de las tormentas vaya a ser menor.
Fotografía de archivo de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) en Miami (Estados Unidos). EFE/EPA/Cristóbal Herrera-Ulashkevich











