Las previsiones de la NOAA y la FEMA señalan una temporada de huracanes en el Atlántico 2026 con menor actividad que el promedio histórico. (Imagen Ilustrativa Infobae)La temporada de huracanes en el Atlántico 2026 comenzó el 1 de junio con previsiones que apuntan a una actividad menor que el promedio, aunque las principales zonas costeras de Estados Unidos siguen bajo alto riesgo de impacto por tormentas intensas. Las autoridades meteorológicas y de protección civil mantienen la vigilancia y reiteran la importancia de la preparación en áreas históricamente vulnerables.Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), este periodo se extiende hasta el 30 de noviembre, con un pronóstico de entre 8 y 14 tormentas nombradas, de las cuales entre 3 y 6 podrían convertirse en huracanes y hasta 3 alcanzarían categoría mayor. El fenómeno de El Niño limitará el desarrollo de ciclones, pero no elimina la amenaza para las zonas de mayor exposición, conforme a reportes oficiales y análisis citados por Reuters.PUBLICIDADLas autoridades advierten que, pese a la expectativa de menor actividad, la exposición de estados costeros como Florida, Texas, Luisiana y las Carolinas mantiene la alerta institucional. El registro de huracanes recientes como Michael, Harvey, Ian y Katrina refuerza la importancia de la preparación ante eventuales tormentas, según estadísticas del Servicio Meteorológico Nacional y documentos de FEMA.De acuerdo con la FEMA, las regiones más vulnerables a impactos de huracanes en 2026 son Florida, Luisiana, Texas, Alabama, Misisipi y las Carolinas. Estas áreas concentran históricamente la mayor cantidad de daños, tanto en infraestructura como en población directamente expuesta. El índice Expected Annual Loss de FEMA, que evalúa daños materiales, activos agrícolas y población, sitúa a Florida como el estado con mayor riesgo debido a su doble litoral en el Atlántico y el Golfo de México.PUBLICIDADFlorida, en particular, ha experimentado múltiples impactos directos y devastadores por su ubicación geográfica. Según la NOAA, “el extenso litoral de Florida multiplica los puntos de acceso para sistemas tropicales provenientes de diferentes direcciones”. Luisiana y Texas también presentan alto nivel de vulnerabilidad por sus zonas costeras bajas y la cercanía a aguas cálidas, condiciones que favorecen el desarrollo de marejadas, lluvias intensas y daños severos en caso de huracán.El registro histórico de eventos como el huracán Katrina en 2005, que dejó más de 1.300 víctimas y pérdidas por 125.000 millones de dólares (115.000 millones de euros), y el huracán Harvey en 2017, con daños estimados en 158.000 millones de dólares (146.000 millones de euros), refuerza la posición de estos estados dentro de las áreas de mayor exposición en el país, según archivos del Servicio Meteorológico Nacional y reportes de FEMA.PUBLICIDADFlorida encabeza la lista de estados con mayor riesgo de huracanes en 2026 debido a su ubicación entre dos cuerpos de agua y alta densidad urbana. (EFE/ Cristobal Herrera-ulashkevich)