Una vez de regreso en Nueva Jersey, la aeronave fue evacuada.
(Composición Infobae: AP/David Zalubowski / AirNav)Un incidente inusual obligó a un vuelo de United Airlines que partía de Newark con destino a Palma de Mallorca a regresar tras dos horas de trayecto sobre el Atlántico. La causa fue la detección de un nombre sospechoso en un dispositivo Bluetooth, lo que generó una alerta de seguridad y desató una serie de acciones estrictas por parte de la tripulación y las autoridades aeroportuarias. El vuelo despegó desde el Aeropuerto Internacional Newark Liberty a las 17:58 horas y, mientras cruzaba el océano, la tripulación recibió una advertencia de seguridad originada en las oficinas centrales de United en Chicago. Lo que parecía una jornada tranquila cambió radicalmente cuando se detectó un dispositivo Bluetooth con el nombre “BOMB”, lo que en inglés significa “bomba”. PUBLICIDADAnte esta situación, la tripulación comunicó a los pasajeros la necesidad inmediata de apagar todos los dispositivos Bluetooth. El mensaje fue claro: si al menos uno de estos dispositivos permanecía activo, el avión sería obligado a regresar a su punto de origen. Tras repetidas advertencias y un ultimátum de un minuto, algunos dispositivos seguían encendidos, lo que llevó a los pilotos a tomar la decisión de retornar a Newark. El mensaje fue claro: si al menos uno de estos dispositivos permanecía activo, el avión sería obligado a regresar a su punto de origen.











