El hallazgo de los restos diseccionados de Agostina Vega, de 14 años, relanza el reclamo del movimiento feminista, que se manifestará este miércoles

En mayo de 2015, el cuerpo de Chiara Paez, una adolescente de 14 años que vivía en la ciudad argentina de Rufino apareció enterrado en el jardín de la casa de su novio. Chiara, que estaba embarazada y se había negado a abortar, fue asesinada a golpes. El horror que generó el hallazgo de su cadáver impulsó a las argentinas a salir a las calles a gritar su rabia, lo que fue el origen del movimiento feminista Ni Una Menos y estableció el 3 de junio como un día de manifestación contra la violencia machista. Once años después, el asesinato de otra adolescente de 14 años vuelve a conmocionar al país en los días previos a la movilización.

Después de una semana de búsqueda, los restos diseccionados del cuerpo de Agostina Vega fueron hallados el sábado pasado en un descampado de la provincia de Córdoba, a alrededor de 700 kilómetros de Buenos Aires, y la investigación apunta a Claudio Barrelier, un hombre de 33 años, conocido de su entorno familiar.

La adolescente salió de su domicilio el sábado 23 de mayo, día en el que fue captada por cámaras de seguridad ingresando a la casa de Claudio Barrelier, que se encuentra detenido desde el miércoles. Según relató el taxista que la llevó hasta el lugar, ubicado en un barrio distinto al suyo, la adolescente estaba sola y cuando le preguntó a dónde iba explicó que se encontraría con el novio de su madre “para prepararle una sorpresa”. “Cuando llegó ella se bajó con total confianza, caminando como si fuesen conocidos muy cercanos”, agregó.