Ginebra, Suiza / 01.06.2026 11:05:00

Las ganancias que genera la inteligencia artificial (IA) deben beneficiar a los trabajadores y de manera justa, defendió hoy el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Gilbert Houngbo.Durante la Conferencia Internacional del Trabajo, en Ginebra, Houngbo dijo que la IA está transformando el mercado laboral, al cambiar la forma en que se crea valor y cómo se toman decisiones."Los trabajadores deben poder compartir las ganancias de productividad generadas por la IA. Esas ganancias deben distribuirse de manera justa mediante mejores salarios, una mayor protección laboral y un crecimiento más inclusivo", afirmó.La mayoría de las instituciones económicas, incluido el Banco Central Europeo, sostienen que la IA ha tenido hasta ahora únicamente efectos menores sobre el empleo.Si bien la tecnología de IA está en pleno auge, Houngbo señaló que "el futuro del trabajo no estará determinado únicamente por la tecnología, sino por las políticas, las instituciones y el diálogo social que la orienten".Por eso, acotó, "las decisiones que tomemos hoy determinarán si la IA amplía las oportunidades y la prosperidad compartida o si profundiza la desigualdad y la inseguridad".Entre las opciones disponibles figuran invertir en competencias, reforzar la protección laboral y social, apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas, y respetar los principios y derechos fundamentales en el trabajo, indicó."En última instancia, se trata de una elección social y política sobre el futuro que queremos", afirmó Houngbo.La OIT es única en el sistema de las Naciones Unidas, ya que sus 187 Estados miembros están representados de manera equitativa por gobiernos, empleadores y trabajadores.Esos representantes se reúnen en la sede de la ONU en Ginebra del 1 al 12 de junio para debatir cuestiones relacionadas con el mundo del trabajo.Los miembros de la OIT esperan concluir las negociaciones sobre un nuevo tratado internacional para los trabajadores de plataformas digitales.Se trata de "un paso importante para responder a las nuevas formas de trabajo y cerrar las brechas en materia de protección e innovación", dijo Houngbo.Aunque controlan en gran medida las tareas y la remuneración, las plataformas clasifican a estos trabajadores como contratistas independientes y no como empleados.Esa calificación les permite eludir las obligaciones relacionadas con el salario mínimo, la seguridad en el lugar de trabajo y el acceso a la seguridad social, según la ONG Human Rights Watch.OIT abre su conferencia anual y pide enfrentar retos de la IALa Organización Internacional del Trabajo (OIT) abrió su conferencia anual con el llamamiento de su director general, Gilbert Houngbo, a afrontar los retos que la inteligencia artificial (IA) está planteando en el mundo del empleo."Las decisiones que tomemos hoy determinarán si la IA mejora las oportunidades y la prosperidad o si, por el contrario, agrava la desigualdad y la inseguridad", destacó en su discurso de inauguración de la conferencia, que se prolongará hasta el 12 de junio.Según el director general, es necesario invertir en formación de trabajadores, reforzar la protección laboral y social, apoyar a las Pymes y defender los principios fundamentales del trabajo ante el desafío tecnológico que plantea la IA, cuyos efectos ya se notan en muchos sectores.Por otro lado, agregó, los países en desarrollo "no deben quedar rezagados" en esta nueva revolución, y deben también poder beneficiarse de la IA como motor de creación de empleo y de transformación estructural.Houngbo añadió que esta conferencia anual se celebra en un momento de profunda incertidumbre, en el que la crisis en Oriente Medio constituye la principal fuente de riesgo para trabajadores y empresas.Aunque marineros en el estrecho de Ormuz, migrantes en los países del Golfo y otros empleados en la región se cuentan entre los principales afectados, "los efectos se están extendiendo más allá", y se espera un impacto especialmente grave en Asia y el Pacífico, vaticinó el director general.Houngbo recordó el reciente informe de la OIT según el cual la crisis en Oriente Medio podría provocar una caída equivalente a 52 millones de empleos a tiempo completo en 2026 y 2027, así como pérdidas de ingresos laborales de hasta 3 billones de dólares estadunidenses. MRA