Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La portera Silvia Navarro, toda una leyenda del balonmano español, ha puesto fin a su carrera a los 47 años de la mejor manera posible, logrando el título de Liga con el Rocasa Gran Canaria, lo que hace que se marche «triste», pero «con el corazón lleno» por las muestras de cariño.

Tras ser recibida con el resto de su equipo por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo; el vicepresidente, Manuel Domínguez; el consejero de Deportes, Poli Suárez; y su viceconsejero, Ángel Sabroso, que fue árbitro internacional de balonmano, la guardameta ha asegurado que siempre recordará este último año de su trayectoria.

«El año de mi retirada yo creo que siempre lo voy a tener en mi cabeza y, sobre todo, en mi corazón. Este va a ser un título más que recordado», ha comentado, emocionada, Navarro (Valencia, 1979).

Sobre todo, después de haber conseguido remontar una temporada que reconoce que comenzó con dudas, aunque desde un principio le dijo al presidente, Antonio Moreno, que este era el año del club: «Y mira, se han dado las circunstancias. Las jugadoras se lo merecen».

Unas jugadoras, ha agregado, que han hecho muchos sacrificios y que han dado muchísimas horas a este deporte y al club, incluida ella misma, que ahora quiere descansar y poder pasar más tiempo con los suyos, con su hijo y su pareja, quienes ha reconocido que notan su ausencia.