La salida del club de la capitana del FC Barcelona cierra una etapa que ha cambiado el deporte femenino en EspañaLa centrocampista y capitana del FC Barcelona, Alexia Putellas, se despide de la afición al finalizar el encuentro disputado entre el Barcelona y la Real Sociedad.Marta Pérez (EFE)Alexia Putellas ha decidido abandonar el FC Barcelona a los 32 años y continuar su carrera futbolística en el extranjero, presumiblemente en Reino Unido o Estados Unidos. Así se cierra una etapa que ha transformado el deporte femenino, y el deporte en general. El impacto internacional del anuncio avala la impronta de la jugadora azulgrana después de 14 temporadas en la que sus goles y títulos la sitúan en la mesa presidida por Lionel Messi. El equipo del Barça que ella lideró, y la selección española, han sido uno de los últimos fenómenos de alcance mundial, no solo por la trayectoria deportiva, sino también por el cambio social y cultural que ha supuesto su manera de entender el juego y la influencia del icono de Alexia.La fuerza de los hechos ha empujado a una revolución en el fútbol femenino. Las protagonistas han sido las jugadoras ante la resistencia o la pasividad general, sobre todo de los sectores más rancios y machistas en el fútbol, el deporte más popular y el que más ha tardado en reconocer la importancia de las mujeres, hasta que se consolidó el liderazgo de Alexia. Hay un antes y un después de la centrocampista de Mollet del Vallès, que de niña se ponía a jugar con los niños en el patio cuando todo estaba por hacer, y que de mayor ha pasado a ser admirada por otros grandes del fútbol como Andrés Iniesta. Alexia ha encarnado como nadie el paso del fútbol femenino al profesionalismo. La jugadora ha sido la referencia de sus compañeras por su compromiso, la capitana en el campo y el vestuario, la sindicalista en las negociaciones laborales y el espejo para las jóvenes que aspiran a continuar el camino desde la ambición y no el conformismo, como anunció en su despedida cuando fue interpelada por Vicky López, que a sus 19 años apunta a figura del Barça. “Nuestra generación ha movido el mundo, pero es que ellas se lo comerán”, respondió Alexia, y sus palabras destilaban credibilidad. Ella pasó de jornalera a reina para abdicar en favor de nuevos liderazgos una vez que no se siente con fuerzas para afrontar la exigencia y responsabilidad que pide el cuatro veces campeón de Europa.El cambio llega después de un tiempo de austeridad en el Barça que condiciona la carrera de varias jugadoras, la mayoría con ofertas tentadoras de clubes extranjeros controlados por la empresaria estadounidense Michele Kang. El futuro de las azulgrana, omnipotentes en la Liga, marcará el rumbo de este deporte en España. El fútbol femenino español necesita aumentar la competitividad y la audiencia para que el efecto Alexia y su leyenda, y lo que su ejemplo y sus éxitos ha supuesto para las niñas y niños que han vibrado con su juego, tenga pleno sentido.Archivado EnOpiniónOpinión EditorialFútbol femeninoFútbolDeportesDeporte femeninoSelección españolaFC Barcelona FemeninoAlexia PutellasMichele Kang