Raúl Rabadán ha decidido no asumir la dirección científica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que actualmente atraviesa una situación de crisis. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha dado a conocer la decisión de Rabadán que "respeta, pero que también lamenta".El Patronato del CNIO eligió a Rabadán por unanimidad el 4 de septiembre tras un proceso de selección que comenzó el 10 de abril con la apertura del concurso internacional para este puesto. La previsión inicial era que Rabadán se incorporara al centro el 1 de mayo. Rabadán explicó el 19 de enero que quería liderar una etapa de renovación científica, institucional y organizativa "en un momento muy complejo para la institución". Su prioridad habría sido fortalecer lo que funciona y mejorar lo que puede mejorarse para abordar los retos actuales de la investigación del cáncer con las mejores herramientasSin embargo, finalmente ha optado por no asumir el cargo. Ante esta situación, el departamento que dirige Diana Morant llevará al Patronato convocado para el 8 de junio la adopción de las medidas necesarias para garantizar que las funciones propias de la dirección científica del CNIO sigan cubiertas.El CNIO lleva más de un año inmerso en una crisis que, entre otros, provocó el cese de María Blasco como directora científica y de Juan Arroyo como director gerente. Este último fue sustituido por José Manuel Bernabé, quien a su vez renunció, después de conocerse un presunto caso de acoso denunciado por la exsecretaria general.Rabadán es licenciado en Física y doctor por la Universidad Autónoma de Madrid. Hasta la actualidad, ha trabajado como catedrático Gerald and Janet Carrus en la Universidad de Columbia en Nueva York, donde era el director del Programa de Genómica Matemática y previamente fue director del Centro de Topología de la Evolución y Heterogeneidad del Cáncer. Antes, fue investigador en el Institute for Advanced Study (IAS) en Princeton y en el CERN de Ginebra.Su trabajo científico se ha centrado en desarrollar y aplicar modelos de cuantitativos a datos genómicos de gran escala para la comprensión de la dinámica de procesos biológicos, en concreto el cáncer y las enfermedades infecciosas. Todo ello ha dado lugar a más de 200 publicaciones científicas revisadas por pares, incluidas revistas de alto factor de impacto como New England Journal of Medicine, Nature, Science, Nature Biotechnology, Nature Genetics, Nature Medicine, Cell, entre otras.