01/06/2026 a las 15:38h.
Rafa Nadal es el mejor deportista español de todos los tiempos. Su retirada no solo dejó huérfano al tenis mundial, si no a todos aquellos que en alguna vez en su vida se pusieron un partido del campeón de Manacor para vibrar con sus derechas, con sus carreras infinitas hacia bolas imposibles y sobre todo con su carácter y con su garra. Y son precisamente su pundonor y su carisma lo que han convertido al balear en una estrella eterna.
Sus golpes repletos de efecto y potencia que pusieron contra las cuerdas a leyendas como Federer o Djokovic fueron fruto de su talento, pero también de interminables horas de entrenamiento. Y ese admirado carácter, ejemplo de resiliencia y que no le permitía rendirse nunca, también se forjó en esas agotadoras sesiones de práctica bajo el 'Método Toni'. Y es que su tío fue algo más que su entrenador. Más bien, se podría decir que fue su maestro y mentor.
Buena parte del gran campeón que llegó a ser Nadal, y de la persona en la que se ha convertido, nacen en aquellos duros entrenamientos en los que Toni se disfrazaba de sargento para curtir a un niño que tenía madera de campeón, algo que él previsualizó antes que nadie. Así lo reconoce el propio Toni en el documental que se ha estrenado recientemente sobre la vida de Rafa.













