05/07/2026 a las 08:30h.

Rafa Nadal ha sido durante dos décadas uno de los deportistas más seguidos y admirados de todo el mundo. Sus batallas en la pista eran vividas con pasión por millones y millones de aficionados que se sabían todo del campeón español. Sus mejores partidos, su impresionante palmarés y hasta sus rutinas y manías dentro de la cancha. Sin embargo, hay otro Rafa, el Rafa más personal, el Rafa de su entorno cercano, que ha pasado desapercibido para el gran público.

Ahora se puede conocer un poco más en profundidad a ese otro Nadal a través de la miniserie documental que se ha estrenado en 'Netflix' sobre la vida del tenista. En la producción no solo se repasa la vida, obra y milagros del balear, sino también sus momentos más duros. Desde sus múltiples lesiones hasta algunos golpes de la vida que terminaron dando forma a lo que hoy es Rafael. Uno de los más polémicos y que conectó sus dos vidas, la de un chico de Manacor con la de uno de los mejores tenistas de la historia, fue su ruptura profesional con su tío Toni.

El trance llegó en el año 2017, cuando Rafa y Toni no solo habían ganado 17 Grand Slam juntos, sino cuando habían pasado toda una vida el uno al lado del otro. Sin embargo, cuando el tenista se acercó a los 30 años, empezó a darse cuenta de que necesitaba otras cosas en su carrera para volver a sacar su mejor tenis. La madurez de la edad le hacía demandar una voz nueva, quizás la de un amigo, que le aconsejara y que simplemente le ofreciera su punto de vista de las cosas, y no la de un sargento de hierro que le inculcara disciplina y orden como había sido Toni desde el principio.