“¿Cómo se escribe una historia de vida? La verdad rara vez sale a la luz, normalmente circulan las falsedades. Pero es difícil saber por dónde empezar si no empiezas con la verdad”.

Así se expresaba Marilyn Monroe en la última entrevista que concedió antes de su muerte, el 5 de agosto de 1962.

Norma Jeane Baker (su verdadero nombre) tenía 36 años y dejaba atrás una vida llena de contrastes: estrella adorada por millones de personas alrededor del mundo, lidió con innumerables problemas psicológicos y emocionales que ella misma atribuía a su infancia y, en menor medida, al peso de la fama.

Su solitaria muerte de madrugada, clasificada oficialmente como “probable suicidio”, desató múltiples rumores y teorías conspirativas que perduran hasta hoy, 100 años después de su nacimiento.

Contienen los ingredientes perfectos para una película de Hollywood: sexo, política, agentes secretos e incluso la presunta implicación de la mafia o de una poderosa familia como los Kennedy.