Actualizado Lunes,

junio

10:00La muerte de Marilyn Monroe en agosto de 1962 contin�a generando controversia m�s de seis d�cadas despu�s. Ahora, una nueva biograf�a firmada por el periodista y escritor Andrew Wilson plantea una tesis distinta a las versiones tradicionales de suicidio o asesinato, y es que la actriz habr�a sido v�ctima de un error m�dico.Seg�n esta investigaci�n, el papel del m�dico personal de la estrella, el doctor Hyman Engelberg, habr�a sido determinante. Engelberg, fallecido en 2005, neg� en vida haber recetado hidrato de cloral a Monroe. Sin embargo, un documento encontrado por Wilson durante la elaboraci�n del libro —y subastado en 2011— contendr�a su firma en una prescripci�n de ese f�rmaco. La combinaci�n de esta sustancia con el barbit�rico Nembutal, tambi�n recetado por el mismo m�dico, habr�a resultado letal.Wilson defiende que no se tratar�a de una conspiraci�n, sino de un grave error de criterio m�dico. En declaraciones recogidas por The Sunday Times, el autor cuestiona las negativas del doctor en los a�os posteriores a la muerte de la actriz, cuando el caso volvi� a investigarse en medio de m�ltiples teor�as conspirativas.El escritor tambi�n sugiere que Engelberg atravesaba un momento personal complicado en aquella �poca, marcado por su proceso de separaci�n, lo que podr�a haber influido en su actuaci�n. En su opini�n, la combinaci�n de circunstancias deriv� en un desenlace tr�gico m�s que en una acci�n deliberada.Monroe, seg�n esta biograf�a, se encontraba en una etapa especialmente vulnerable. Hab�a sido despedida de un proyecto cinematogr�fico y sufr�a episodios de depresi�n. En sus �ltimos dos meses de vida, se le habr�an prescrito cientos de dosis de medicamentos, una cantidad que el autor considera excesiva y potencialmente peligrosa.Wilson compara adem�s el caso con otros episodios recientes relacionados con el abuso de medicamentos en figuras p�blicas, como la muerte del actor Matthew Perry en 2023, para ilustrar los riesgos de determinadas combinaciones farmacol�gicas y el control insuficiente en algunos tratamientos.La noche de su fallecimiento, Monroe se encontraba en su residencia. Su empleada del hogar, Eunice Murray, alert� al psiquiatra de la actriz, el doctor Ralph Greenson, quien accedi� a la habitaci�n tras romper una ventana y encontr� a Monroe sin vida en su cama. Posteriormente, llam� a Engelberg, quien certific� el fallecimiento.El libro I Want to Be Loved by You sostiene adem�s que transcurri� alrededor de una hora antes de que se avisara a la polic�a, y que fue el propio m�dico quien inform� inicialmente a las autoridades de que se trataba de un suicidio.M�s all� de las nuevas teor�as, la figura de Monroe sigue ocupando un lugar central en la cultura popular. Considerada uno de los mayores iconos de Hollywood, la actriz no solo destac� por su imagen p�blica, sino tambi�n por su voluntad de controlar su carrera, crear su propia productora y cuestionar el sistema de estudios de la �poca.En los �ltimos a�os de su vida, adem�s, habl� abiertamente sobre la presi�n de la fama, la salud mental y la importancia de la terapia psicol�gica, anticipando debates que hoy son centrales en la industria del entretenimiento.Con motivo del que habr�a sido su centenario, la National Portrait Gallery de Londres ha organizado una exposici�n que re�ne retratos hist�ricos de la actriz realizados por figuras como Andy Warhol, Cecil Beaton, Eve Arnold, Richard Avedon e Inge Morath, reafirmando la vigencia de su legado art�stico y cultural.