NoticiaEl proceso electoral solo se cierra formalmente cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) realiza el escrutinio final, declara al ganador oficial.Habitantes de Buenos Aires y Suárez, dos de los municipios más golpeados por la violencia de grupos armados, salieron a votar de manera masiva. Foto: Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOPERIODISTA01.06.2026 08:16 Actualizado: 01.06.2026 08:16

La Registraduría Nacional del Estado Civil establece que los ciudadanos seleccionados como jurados de votación para la primera vuelta presidencial deben cumplir obligatoriamente con esta misma función durante la segunda vuelta. Esta determinación responde a la estructura jurídica del sistema electoral colombiano, el cual establece que ambas jornadas forman parte de un único y continuo proceso democrático que finaliza únicamente con la elección del próximo Presidente de la República.La medida genera dudas entre algunos ciudadanos debido a que el Código Electoral original (Decreto 2241 de 1986) no menciona de manera explícita la figura de la segunda vuelta. LEA TAMBIÉN Colombia podría volver a las urnas el 21 de junio. Foto:ISTOCKNo obstante, las autoridades electorales y la jurisprudencia constitucional aclaran que la obligación se fundamenta en la vigencia del acto administrativo de nombramiento y en el principio de unidad del proceso electoral.La figura de segunda vuelta fue introducida posteriormente a través del Artículo 190 de la Constitución Política de 1991, el cual estipula que si ningún candidato obtiene la mitad más uno de los votos en la primera jornada, se celebrará una nueva votación tres semanas más tarde. LEA TAMBIÉN Elecciones 2026 en Medellín Foto:Jaiver Nieto Álvarez¿Por qué si fue jurado de votación en primera vuelta le toca volver a serlo en segunda vuelta?La jurisprudencia de las altas cortes determinó que esta segunda jornada no constituye una elección nueva ni independiente, sino que es la continuación jurídica del mismo proceso electoral presidencial. Por lo tanto, los Artículos 101 al 105 del Decreto 2241 de 1986, que regulan el nombramiento de los jurados y dictaminan que el cargo es de forzosa aceptación (Artículo 105), amparan ambas fechas bajo el mismo sorteo inicial.Desde la perspectiva legal, la resolución emitida por la Registraduría quince días antes de la primera vuelta es un acto administrativo que mantiene su fuerza legal hasta que se cumpla plenamente el objetivo para el cual fue creado: elegir al Presidente de la República. Al no alcanzarse la mayoría absoluta en la primera cita en las urnas, dicho objetivo sigue pendiente y la resolución no caduca. LEA TAMBIÉN Elecciones presidenciales 2026 Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPOA esto se suma el principio de unidad de proceso y preclusión, ratificado por la Corte Constitucional en sentencias como la C-230A de 2008. El proceso electoral solo se cierra formalmente cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) realiza el escrutinio final, declara al ganador oficial y expide la credencial correspondiente. Hasta que este hecho ocurra, las obligaciones de los ciudadanos designados se mantienen vigentes.Imposibilidad logística y técnica.El principio de preclusión jurídica también señala que las etapas vencidas no pueden repetirse. El sorteo y la publicación de las listas de jurados corresponden a la fase de preparación de la elección presidencial.Debido a que esa etapa ya concluyó y quedó en firme, y ante el corto periodo de tres semanas entre ambas votaciones, la Registraduría no cuenta con el margen legal ni operativo para solicitar nuevas bases de datos a las empresas, realizar un nuevo sorteo de cerca de 700.000 ciudadanos y proceder con el proceso de notificación desde cero. De este modo, las sanciones por inasistencia contempladas en la ley se aplicarán de igual forma para quienes no se presenten a cumplir con su deber en esta segunda jornada. Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.