Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU (REUTERS/Adnan Abidi/Archivo)Las gestiones diplomáticas de Marco Rubio para desescalar el conflicto entre Israel y Líbano han intensificado contactos y propuestas en las últimas horas. El secretario de Estado de Estados Unidos propuso la suspensión de ataques de Hezbollah a cambio de que Israel frene la escalada militar en Beirut. Esta alternativa representa el núcleo de un proceso negociador en el que la desconfianza mutua sigue presente.El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantiene conversaciones directas con el presidente de Líbano, Joseph Aoun, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para activar un plan de desescalada militar en el sur del Líbano. La iniciativa plantea que Hezbollah, apoyado por Irán, detenga sus ataques contra Israel y, como respuesta, el ejército israelí limite nuevas ofensivas —especialmente sobre Beirut—, con el objetivo de abrir espacio a un alto el fuego. Aoun apoya públicamente la propuesta, pero las divisiones internas del gobierno libanés dificultan un acuerdo inmediato.PUBLICIDADLa respuesta de las autoridades libanesas refleja posturas encontradas frente al plan de Rubio. El presidente del Parlamento, Nabih Berri, afirmó “garantizar el compromiso de Hezbollah con un alto el fuego”, pero atribuyó la responsabilidad inicial a Israel. A su vez, Netanyahu ordenó la expansión de las operaciones militares en el sur del Líbano, donde soldados israelíes tomaron el castillo de Beaufort y posiciones estratégicas tras uno de los momentos de mayor intensidad en los ataques con drones con fibra óptica de Hezbollah contra el norte de Israel desde el alto el fuego instaurado a principios de abril. La escalada provocó el cierre de escuelas y restricciones civiles en la frontera.El enfrentamiento militar se ha recrudecido en las últimas jornadas, como evidenció la extensión de las operaciones israelíes en territorio libanés y los múltiples ataques de Hezbollah con misiles hacia Israel. El ejército israelí informó del control de enclaves como el castillo de Beaufort y una cresta estratégica, tras varios días de elevado número de incidentes armados.PUBLICIDADSectores civiles resultaron especialmente afectados por las medidas de emergencia, incluidos cierres de escuelas y la activación de alertas ante la intensificación de las hostilidades. Estados Unidos afirmó que no prevé que Israel deba soportar ataques continuos de Hezbollah en su territorio. No obstante, la violencia recurrente limita cualquier avance hacia un alto el fuego estable.Paralelamente, la dimensión internacional del conflicto aumentó con ataques directos entre Estados Unidos e Irán. El ejército estadounidense informó que destruyó sistemas defensivos y drones iraníes tras incidentes en aguas internacionales. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán señaló que respondió atacando una base utilizada por tropas estadounidenses tras un incidente reciente en el sur de Irán, implicando a actores regionales por fuera de la línea de conflicto principal.PUBLICIDADUna mujer hace gestos desde un automóvil mientras personas avanzan huyendo de los suburbios del sur de Beirut (REUTERS/Mohamed Azakir)