Es verdad que España es campo abonado para los grandes conciertos y la música en vivo está facturando más que nunca. Absoluto récord es que esta industria sobrepasara en 2025 en nuestro país los 807 millones de euros. Un incremento del 11,2% sobre los 725,6 millones de 2024, que supuso a su vez un 25,3% más respecto a los 578,9 millones de 2023, un año en el que el aumento llegó hasta el 26% comparando con los 459,2 millones de euros de 2022. Números y más números para marear.Cantidades loquísimas, qué duda cabe, por no hablar de lo que estamos pagando por las entradas para estas grandes citas. Y tiene toda la pinta de que cuando hablemos de esto dentro de un año será todo todavía más lucrativo, pues estamos esperando por estos lares este año a Bad Bunny (10 estadios), Bruno Mars (2), BTS (2), Shakira (12). Los macroconciertos son como un fondo de inversión de rentabilidad incalculable, una burbuja que seguramente por algún lado veremos estallar comiendo pipas una noche de verano cualquiera.Pero, mientras tanto, la máquina tintinea y las cifras giran a una velocidad que le cuesta procesar al ojo humano estándar. Eso sí, los números podrían pasar ante la mirada avispada de los promotores a una velocidad todavía mayor si no fuera porque hay, en realidad y aunque parezca mentira, muchísimos artistas que se han olvidado de España. Bueno, que directamente ni nos miran, vaya. Harían saltar la banca si sus giras bajaran de los Pirineos, pero no están por la labor. Harry Styles, sin ir más lejos, empezó su tour el sábado 16 de mayo en Ámsterdam. Allí hace diez conciertos del tirón y luego otros doce en junio en el estadio de Wembley de Londres, cuatro en Sao Paulo, seis en Ciudad de México. ¡Treinta en el Madison Square Garden de Nueva York en otoño! (Menudo rollo debe ser eso). Tres en Melbourne (ya es aburrido enumerar el tour, de hecho) y todavía dos más en Sídney. Les toca a los fans españoles del ex One Direction coger un avión y plantarse en la otra punta del mundo si acaso sienten la necesidad de verle hasta semejante extremo. Pues bien, más allá de que esto sea una residencia y no una gira, resulta que no viene a España Harry Styles, como tampoco viene Bon Jovi, que vuelve a la carretera después del tratamiento vocal de Jon, con el que intenta recuperar los agudos del ayer que hace tiempo perdió. Sonará Livin' on a Prayer también en Nueva York, en Londres y en Dublín, pero quién sabe si por prudencia o por negocio, poco más en el viejo continente. Tampoco se animan este año Guns N' Roses, que es verdad que se han prodigado generosamente en la última década desde su reunión, pero que en 2026 se conforman con Dublín (qué tendrá la capital irlandesa), Ámsterdam, Berlín, Amberes y París.Otro al que hemos visto mucho por aquí, pero que este año anda guerreando contra Trump exclusivamente en Estados Unidos es Bruce Springsteen, que empezó su tour en Minneapolis en marzo y lo acaba el 30 de mayo en Filadelfia.Coge el relevo AC/DC a partir de julio con el que bien puede ser su último periplo por las carreteras yankis a partir de julio, después de haber recorrido Europa, Oceanía y América Latina. Más cerca nos pilla Metallica, que arrancó gira el 9 de mayo en Atenas y tiene por delante fechas en Alemania, Suiza, Italia, Londres, Glasgow y Dublín (la ciudad a la orilla del río Liffey que aparece en todas las giras). Hay un sesgo claro que está relacionado con el sur de los Pirineos. Siempre ha sido así, y es Portugal en realidad el país más damnificado históricamente. Lo curioso es que, aun habiendo cambiado muchísimo la situación, Madrid o Barcelona no aguantan la comparación con otras capitales europeas que siguen dominando con mucha distancia la música en vivo. ¿Cuántos conciertos va a hacer Ariana Grande en el O2 de Londres en agosto? Diez. ¿Cuántos va a hacer en España? Ninguno. Hay ejemplos a patadas. System of a Down hace estadios enormes en París, Milán, Berlín, Londres o Varsovia. Lo mismo pasa con Jonas Brothers, Deftones, Ed Sheeran, Def Leppard, Backstreet Boys (que dime tú qué hacen estos chicos diez noches en Düsseldorf ). Y, ya que estamos, todos como locos de nuevo con Michael Jackson, que sepamos que tiene Janet en Japón cuatro conciertos en junio. Aunque, como cantaban No me pises que llevo chanclas: "¿Japón? Mira que está lejos Japón".