La preparación de Brasil para el próximo Mundial arrancó con un recital... y muchas dudas para Carlo Ancelotti. Su Canarinha goleó a Panamá, pero en una segunda mitad en la que fue un ciclón sin los teóricos titulares tras dejar 45 minutos en los que solo Vinícius y su empeño —hizo el primero y regaló el segundo a Casemiro— estuvieron a la altura.El delantero del Real Madrid endulzó una primera parte discreta en la que los panameños, que disputarán la segunda Copa del Mundo de su historia, llegaron a empatar el tanto inicial del '7', que clavó un zapatazo desde la medialuna tras una gran recuperación del centrocampista del Manchester United ante la adelantadísima línea de cinco del cuadro centroamericano cuando aún no se había cumplido el minuto uno de juego.Ni mucho menos estaba el partido decidido. La suerte se alió con Panamá en una falta de Bruno Guimarães sobre Bárcenas cerca del área grande: Amir Murillo golpeó al palo de la barrera y el balón golpeó en Matheus Cunha para, despistando por completo a Alisson, algo lento en la reacción, colarse en la portería.Pero Vini no estaba dispuesto a dejar que Brasil se fuera empatando al descanso y, llegado el 38', colgó un centro medido a la cabeza de Casemiro para que el ex del Madrid pusiese el 2-1. Ninguno de los dos volvió al campo tras el paso por los vestuarios, pues Carletto hizo 10 cambios para saltar de nuevo al verde con un equipo completamente nuevo.Y su equipo se desmelenó: la Canaraniha hizo tres goles en 10 minutos, firmados por Rayan, Lucas Paquetá e Igor Thiago, de penalti. La guinda la puso Danilo Santos y ya, con todo decidido, Carlos Harvey maquilló el resultado haciendo el segundo para los panameños. Un vendaval que despertó dudas en Ancelotti: "El juego de la segunda parte me mete más dudas. Eso es bueno, es una duda positiva", reconoció el técnico italiano en la rueda de prensa posterior."Mostraron que pueden competir con los otros", aunque "tenemos que tener en cuenta que el rival también bajó el ritmo" en la segunda mitad, añadió el que fuese entrenador del Real Madrid, que analizó que, en la primera parte, "el equipo no estaba muy compacto"."Esto estaba bastante claro y tenemos que mejorar porque la solidez defensiva es muy importante", aseveró, dejando claro que su once de gala no está "100 % definido" y que está abierto a cambiar piezas y hasta de sistema táctico, si fuera necesario. "La certeza es que tenemos un equipo muy fuerte", expresó.Ahora, la 'Canarinha' viaja ya a Estados Unidos y se enfrentará a Egipto en Cleveland antes de debutar en el Mundial, el próximo 13 de junio frente a Marruecos.