Minutos después de que la Registraduría informara los resultados de más del 99 por ciento de los votos en el país, Iván Cepeda tuvo claro que acudiría a su primer discurso como ganador y competidor en la segunda vuelta cargado de tigre: atizó las dudas sobre los resultados electorales y lanzó varios misiles contra la campaña presidencial de su contendor Abelardo de la Espriella: pidió, sin leer, como lo había hecho durante su campaña, una auditoría “seria” a la contienda del Tigre y pronunció un rosario de señalamientos de grueso calibre contra el outsider de derecha.Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Foto: SEMANA“¿Quién es De la Espriella?”, preguntó.“Abogado de los paramilitares en San José de Ralito, padre notario que legalizó bienes de Salvatore Mancuso, abogado de narcotraficantes y estafadores. Es un estafador de estafadores. El señor de la Espriella representa el fascismo mafioso, que lo sepan claramente. ¿Cuál es el proyecto que expresa la extrema derecha facista? Los alcances sociales serán pulverizados con un mandato del señor De la Espriella”, respondió Cepeda.El candidato de izquierda no ahorró críticas contra su contendor. “Diversiad sexual, respeto por las mujeres, no, él es misógino, homófobo”, expresó.Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda disputarán quién llega a la Casa de Nariño este 21 de junio. Foto: Montaje Jesús ChacínEl Cepeda del domingo, 31 de mayo, no parecía el de campaña. Y, a juzgar por su discurso, fue muy distinto al que pronunció en mayo de 2022 Gustavo Petro cuando le ganó a Rodolfo Hernández. En esa oportunidad, el hoy presidente dedicó sus primeras palabras a la unión, al llamado al centro y a otros sectores ideológicos a respaldarlo, pero Cepeda, en cambio, acudió a la improvisación, se salió del libreto que traía desde su campaña y, a juicio de varios analistas políticos consultados por SEMANA, no ocultó su desespero y preocupación tras quedar de segundo en la primera vuelta con más de 673.000 votos de diferencia.El candidato presidencial Iván Cepeda. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDOAbelardo de la Espriella no se quedó atrás y acudió a igual estrategia de desprestigio desde Barranquilla, su tierra, donde dedicó gran parte de discurso a responder los señalamientos de Cepeda.“Iván Cepeda y Gustavo Petro son delincuentes miserables; Cepeda, heredero de las Farc, no se va a robar la democracia. Van para afuera”, advirtió.También insistió en llamar a Iván Cepeda como “amigo del ELN y de las Farc”.“La decisión es entre un hombre de familia, de provincia, que no esperó a que sus padres le dieran todo, que tiene una familia estable, que tiene una esposa que es mi polo a tierra, que me acompaña a todos los lugares a donde voy. O un hombre que no hace sino vivir de la teta del Estado desde hace varios años, que utiliza el dolor de las víctimas, del que nadie sabe quién es su familia porque nunca los muestra. Y lo único que no esconde es su relación con los criminales porque los sube a la tarima y se toma fotos con ellos”, dijo.Volvió a relacionar a Cepeda con el exjefe de las Farc, Jesús Satrinch, y lo cuestionó porque, según él, su logro es atacar al expresidente Álvaro Uribe Vélez.Cepeda y De la Espriella- a juzgar por sus primeros discursos- jugarán a descalificarse en los próximos 21 días. Ya se mostraron los dientes este domingo y, seguramente, acudirán a una campaña verbal violenta para deslegitimarse donde reinarán los insultos y descalificativos que las propuestas.