Un juzgado mercantil de Madrid ha estimado parcialmente la demanda presentada por la ‘teleco’ asiática Circles contra Vodafone tras concluir que la operadora española actuó de forma desleal con el que era su proveedor tras captar de golpe al 70% de sus empleados, dejando a la compañía con dificultades para operar con normalidad, según consta en una sentencia a la que ha tenido acceso El Confidencial. El fallo condena a Vodafone a indemnizar al grupo asiático con algo más de 4 millones de euros, si bien la reclamación inicial ascendía a 20 millones. El origen de la disputa se remonta a comienzos de 2022, cuando Circles.Life, compañía con base en Singapur y sin presencia en España, compró una serie de activos a Paretenum, un proveedor de software estratégico para Vodafone. La compraventa no incluía la subrogación del contrato con Vodafone, que se renegoció con motivo de la operación para ver si Circles seguía prestando el servicio. Fue en ese contexto en el que, según se detalla en la resolución, 35 empleados dejaron la compañía en bloque -sin dar preaviso- para inmediatamente después ponerse a trabajar para Vodafone, que esa misma noche cortó el acceso externo de Circles a su infraestructura. Con ese software, Vodafone gestiona la operativa de clientes de Lowi, una de sus marcas. La sentencia concluye que la dimisión de golpe de la mayoría de la plantilla, dejando incluso sin cubrir servicios de guardia críticos, supuso una suerte de desmantelamiento de la compañía que Circles acababa de adquirir, por lo que queda acreditada la inducción a la infracción contractual. Circles ha estado asesorada en el caso por el letrado Blas Piñar. “La captación del setenta por ciento de una plantilla especializada el mismo día no responde como pretende Vodafone a una competencia por méritos acelerada. Aunque es completamente coherente con la lógica del negocio que Vodafone quisiera evitar la caída del servicio a los tres millones de clientes de Lowi, ello no exonera el carácter desleal de la conducta seguida”, apunta la jueza. La demanda inicialmente reclamaba una indemnización mucho más alta, pero la jueza finalmente ha decidido que Vodafone solo debe indemnizar a Circles con los ingresos netos que habría percibido durante el periodo comprendido entre el 1 de septiembre de 2022 y marzo de 2023. Es decir, el lucro cesante. El resto de la reclamación ha sido desestimada. Ese plazo de siete meses, a ojos de la jueza, es “un espacio temporal suficiente para que hubiera podido contratar personal especializado y recuperar y poner en orden todos los aspectos del negocio que habían sido desviado”. Al mismo tiempo, la resolución absuelve por completo a los exdirectivos de la plataforma demandados, al no quedar acreditado que llevasen a cabo ninguna acción concreta para favorecer la salida de los empleados ni que revelaran secretos empresariales. "Aunque la resolución acoge de forma mayoritaria los argumentos defendidos por Vodafone, la compañía ha interpuesto el recurso correspondiente frente al único pronunciamiento desfavorable contenido en la sentencia, al considerar que dicho pronunciamiento no es ajustado a Derecho", señalan fuentes de la compañía. "Vodafone mantiene plena confianza en que la Audiencia Provincial revocará ese extremo de la resolución y confirmará que lo procedente es la desestimación íntegra de la demanda, con expresa condena en costas". Un juzgado mercantil de Madrid ha estimado parcialmente la demanda presentada por la ‘teleco’ asiática Circles contra Vodafone tras concluir que la operadora española actuó de forma desleal con el que era su proveedor tras captar de golpe al 70% de sus empleados, dejando a la compañía con dificultades para operar con normalidad, según consta en una sentencia a la que ha tenido acceso El Confidencial. El fallo condena a Vodafone a indemnizar al grupo asiático con algo más de 4 millones de euros, si bien la reclamación inicial ascendía a 20 millones.
Una jueza condena a Vodafone por deslealtad tras captar al 70% de la plantilla de un proveedor
La jueza considera probado que la teleco española actuó de forma desleal tras incorporar a casi toda la plantilla de un proveedor, que ni siquiera dio el preaviso y dejó a la compañía casi sin operativa






