OpiniónLa financiación de servicios sociales de protección a la parentela, así como la atención a la pobreza infantil, son más esenciales que nunca.31.05.2026 23:01 Actualizado: 31.05.2026 23:01 Nuestro principal deber es hacer comunión y comunidad, generar vínculos y tomar el aire de los sueños compartidos. Sin calor de hogar, nada somos, necesitamos sentirnos cobijados y acompañados. Cualquier ser pensante, que se sienta solo en el planeta, es un ser que tirita de crudeza. Es cierto, que el lazo que nos une como auténtica familia no tiene por que ser de sangre, sino de respeto y de alegría mutua.Ciertamente, nos requerimos conjuntamente, ya sea para el desarrollo de habilidades, para dar autoridad o permiso, o para ganar fuerza o autonomía. Ser antecesores justos es el trabajo más importante del mundo, yo diría que el primordial. Sin embargo, aún muchos ascendientes no disponen del tiempo y tampoco del apoyo preciso, para estar con sus retoños.En efecto, la implicación de los padres es vital para el bienestar y la salud integral de los niños, incluso para su éxito académico.Será benigno, por consiguiente, continuar ahondando en nuevos marcos normativos de protección a las familias, que permitan entornos más favorables a la savia hogareña, incorporando la perspectiva de género, reconociendo y protegiendo la diversidad de modelos de convivencia conyugal.Una mejor conciliación laboral y familiar debe ser una cuestión social prioritaria en cualquiera de los rincones del orbe, a la vez que impulsar la igualdad de oportunidades, la lucha contra la pobreza y la exclusión social. En consecuencia, la financiación de servicios y programas sociales de protección a la parentela, así como la atención a la pobreza infantil, la considero más esencial que nunca.Son los ciudadanos los que deben contar, cada uno de ellos y sus proles. Y en este sentido, tampoco podemos perder la esperanza de trabajar unidos en pos del bien colectivo, lo que significa tener un proyecto compartido. Ser hijo de unos buenos patriarcas, ¡qué gran riqueza es! Unos sensatos predecesores valen por cientos de maestros. No podemos descuidar el uso de nuestras herramientas afectivas. Esto no significa estar en contra del progreso, sino ejercitar un cuidado responsable hacia el sentido natural.Creo que urge la labor de un equilibrio más ético, por ejemplo entre la velocidad del desarrollo tecnológico y el ritmo con el que madura la conciencia, el rol de madres y padres por concebir un mundo más de todos y de nadie en particular. O sea, ¡humano!VÍCTOR CORCOBA HERRERO Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.